El ministro de Industria canadiense, Tony Clement, sugirió hoy que Ottawa podría bloquear la venta de la unidad de telefonía móvil de Nortel a la empresa sueca Ericsson.
El sábado, Nortel, que se encuentra en quiebra desde enero, dijo que Ericsson se había adjudicado la subasta de su unidad de telefonía móvil al ofrecer 1.130 millones de dólares estadounidenses.
La subasta, celebrada bajo la supervisión de los tribunales en Estados Unidos y Canadá, estuvo rodeada de polémica porque el fabricante de los populares BlackBerry, la empresa canadiense Research In Motion (RIM) dijo que había sido excluida del proceso.
Hoy Clement señaló: "no descarto intervenir y no descarto que no intervengamos", al ser preguntado sobre la posición del Gobierno canadiense sobre la venta.
Clement recordó que la adquisición tiene que superar los requisitos en la Ley de Inversiones de Canadá, que estipula que las compras de compañías canadienses por parte de inversores extranjeros deben ser beneficiosas para el país, incluidas las exigencias sobre seguridad nacional.
También este lunes Dwight Duncan, ministro de Finanzas de la provincia de Ontario, donde se encuentra la sede de Nortel, solicitó a Ottawa que bloquee la venta a Ericsson.
Duncan dijo que dinero público ha financiado el desarrollo de tecnologías que ahora van a ir a parar a Ericsson y expresó su preferencia de que RIM se haga con la unidad de Nortel.