Las autoridades panameñas de salud reforzarán sus medidas de control de vectores en áreas endémicas para reducir los casos de malaria y dengue a nivel nacional, informó hoy una fuente oficial.
Las medidas sanitarias incluyen la inspección de 18.000 viviendas programadas por cuatrimestre para 2009 y la nebulización con equipo portátil de alrededor de 400.000 más, señaló en un comunicado el Ministerio de Salud (Minsa) de Panamá.
Los casos de malaria ascendieron a 723 a la semana 51, en tanto que los del dengue totalizaron 1.080 a la semana 49 del año, según datos del Minsa.
Estas cifras destacan que entre 2005 y 2007 se ha registrado una disminución promedio en los casos de malaria de 65,06 por ciento, mientras que los de dengue registraron una baja de 32,13 por ciento en igual periodo.
El Minsa indicó que trabaja para reducir aún más los casos de esta enfermedad, con la tarea "principal" de capacitar al personal de salud y fortalecer un sistema de vigilancia de vectores, roedores, febriles y sero-prevalencia a fin de lograr detectar a tiempo los casos y mantener alerta a la población.
Entre las acciones sobresalen el acercamiento con el Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios para la Salud (ICGES), para la vigilancia serológica de estas enfermedades y la elaboración de la prueba no comercial de la enfermedad.
La malaria o paludismo es una enfermedad parasitaria que se manifiesta con fiebres altas, escalofríos, síntomas parecidos a la gripe y anemia.
Es transmitida por la picadura del mosquito Anófeles y sus primeros síntomas se presentan entre diez días y cuatro semanas después de la infección.
El dengue, por su parte, es una enfermedad que tiene cuatro serotipos y es transmitida por el mosquito Aedes Aegipty.
Esta enfermedad se manifiesta en dos formas: fiebre, dolor de cabeza, dolor en los músculos, erupciones en la piel (dengue clásico); y hemorragia nasal, bucal, vaginal y rectal, desvanecimiento, pulso rápido y débil (dengue hemorrágico).
Algunas recomendaciones del Minsa a la población son mantener la limpieza de las viviendas y sus alrededores (el peri-domicilio) y eliminar todo criadero que retenga agua como vasijas, llantas, tubos, entre otras.
También se continuará con la aplicación de las disposiciones establecidas en la Ley, que contempla sanciones que oscilan entre un mínimo de 10 dólares y un máximo de 100.000 dólares para quienes desatiendan estas recomendaciones de las autoridades de salud.