El secretario de Defensa de EE.UU., León Panetta, aseguró hoy ante al Senado estadounidense que "cuando caiga el régimen del presidente sirio Bachar Al Asad, Irán será el gran perdedor".
Panetta y el jefe del Estado Mayor Conjunto de EE.UU., el general Martin Dempsey, testificaron hoy ante el Comité de Servicios Armados del Senado sobre la situación en Siria.
"El pueblo sirio quiere lo que el pueblo de Túnez, Egipto y Libia tienen, una oportunidad de libertad y un futuro democrático", dijo el secretario de Defensa.
"Pero quizás lo más notable, es que Siria es un país crucial para Irán -dijo Panetta-. Siria es el aliado de Irán, el único Estado que lo es en la región y es crucial para apoyar los esfuerzos militares de Irán que amenazan a Israel y la estabilidad regional".
Según el secretario de Defensa, los disturbios en Siria ya han debilitado la posición de Irán en Oriente Medio.
"A medida que grupos como Hamás se distancian del régimen de Al Asad, Irán se está quedando solo rápidamente con el único respaldo sirio", agregó.
Dempsey dijo al panel que las convulsiones internas de Siria están teniendo consecuencias: además del problema de los refugiados, "también tenemos que estar atentos a los movimientos de los extremistas y a otros actores hostiles que tratan de explotar la situación", explicó
El papel militar de EE.UU. hasta la fecha se ha limitado a compartir información con los socios regionales, pero según el jefe del Estado Mayor Conjunto, el país está preparado para defender sus intereses llegado el momento.
"Mantenemos una postura regional y mundial ágil. Tenemos sólidas relaciones militares con todos los países en las fronteras de Siria", explicó.
Panetta dijo a los senadores que la injerencia militar unilateral de EE.UU. en Siria no tiene sentido.
"Como secretario de Defensa, antes de recomendar que pongamos a nuestros hijos e hijas uniformados en peligro, tengo que estar muy seguro de que sabemos cuál es la misión", dijo.
Desde que comenzaron las protestas, a mediados de marzo pasado, más de 5.000 personas han muerto por la represión gubernamental en Siria, según la ONU, si bien las autoridades sirias culpan de la violencia a supuestos grupos terroristas.
El pasado mes, la Liga Árabe suspendió la participación de Siria en la organización y le impuso duras sanciones económicas, al tiempo que amenazó con derivar el asunto al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, en contra de los intereses de Damasco.