Papa**Juan Pablo II fue el Papa ideal para conducir de la mano a la nueva generación, nacida bajo su pontificado, durante sus primeros pasos vacilantes por el el umbral del nuevo milenio. Fue una luz de esperanza en medio de la injusticia y el imperio de los antivalores, que predicó con el ejemplo de su vida ejemplar.
Visita**Tras su breve visita a nuestro país en 1983, sembró no sólo la semilla de la fe, sino también de la democracia y la justicia social. No fue casual que tan sólo cuatro años después, estallara en nuestras calles la "Revolución Blanca" que dio al traste con la dictadura militar. Su presencia nos hizo recordar los valores supremos de la libertad que debíamos reconquistar.
Mensaje**Hoy sabemos que preguntó al General Paredes, quien detentaba el poder real: "¿Qué hace usted por democratizar a su país, qué hace por los pobres y por los que sufren?". Fue la misma pregunta que llevó a todos los rincones del planeta donde encontró un tirano o alguna injusticia. Con igual tono abordó al sacerdote sandinista Ernesto Cardenal, en Nicaragua y a Fidel Castro en Cuba.