Las autoridades paraguayas iniciaron hoy el embarque de una partida de más de 150 toneladas de desechos químicos y agrícolas, acumulados por décadas en un depósito de Asunción, que serán destruidos en el Reino Unido.
"Estos residuos tóxicos estaban en envases no adecuados y fueron traspasados a tambores especiales, aprobados por las Naciones Unidas para su traslado", dijo a Efe Tania Santibañez, experta de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).
El trasiego de los residuos, pesticidas y semillas vencidas está bajo la supervisión de la FAO, que previamente instruyó a técnicos y funcionarios locales sobre su proceso de manipulación debido a su alta toxicidad.
Santibañez indicó que las tareas durarán al menos cuatro semanas y concluirán con el embarque en unos contenedores que serán llevados por vía fluvial hasta el puerto de Buenos Aires para ser transportados de este punto en barcos de ultramar.
La destrucción se realizará en las instalaciones de la empresa británica Veolia Enviromental Services, que fue adjudicada a través de una licitación pública internacional, en el marco de un programa financiado por Japón.
Según la FAO, en Suramérica solo Brasil dispone de incineradores de desechos tóxicos, pero no admite el ingreso de estos en su territorio.
Datos oficiales indican que en Paraguay hay 5.209 toneladas de pesticidas en desuso en 50 sitios de quince departamentos del país y anteriormente se han exportado 21 toneladas de residuos de unos almacenes de Paraguarí, a 60 kilómetros al sur de Asunción.