El embajador de Argentina en Uruguay, Hernán Patiño, negó hoy que su renuncia tenga relación con las protestas de la oposición uruguaya por un artículo que escribió sobre el presidente electo, el izquierdista José Mujica.
En una entrevista con Efe Patiño dijo que su dimisión busca dar "aire fresco" a la relación y ayudar a que, de la mano de su sucesor y del próximo Gobierno uruguayo, los dos países lleguen a una "rápida solución" al conflicto bilateral por la papelera de la finlandesa Botnia.
La renuncia fue presentada el pasado 3 de diciembre y aceptada por la presidenta Cristina Fernández, según informó hoy el Boletín Oficial de la República Argentina.
"Cuatro días después del triunfo del senador (José) Mujica presenté mi renuncia indeclinable al cargo porque consideraba que mi ciclo como embajador quedaba concluido", afirmó el diplomático.
Durante la última campaña electoral uruguaya Patiño participó vestido con los colores del izquierdista Frente Amplio, el partido de Mujica, en un acto del entonces candidato presidencial dirigido a los uruguayos que residen en Buenos Aires.
Además, el domingo pasado la revista argentina Perfil publicó un artículo suyo en el que comparaba al ex guerrillero tupamaro, que asumirá el poder en Uruguay el 1 de marzo próximo, con el libertador José Gervasio Artigas y el presidente José Batlle y Ordóñez (1903-07 y 1911-15), considerado el fundador del Uruguay moderno.
En respuesta, el senador del conservador Partido Nacional (Blanco) y ex candidato a vicepresidente Jorge Larrañaga reclamó el martes la renuncia de Patiño durante un encuentro con el canciller uruguayo, Pedro Vaz, para tratar la cuestión.
Según Patiño, esas polémicas "no tiene nada que ver" con su decisión de dimitir, muy anterior. "Mi renuncia la presenté yo, no me la pidió nadie", explicó.
Consultado por Efe sobre las razones de su partida, que según el reglamento debe materializarse en los próximos 45 días, dio a entender que tiene que ver con el contencioso que sostiene los dos países por la planta de celulosa de Botnia instalada en la orilla oriental del río Uruguay, frontera natural entre los dos países.
"Tenemos un conflicto histórico por el tema de la planta de Botnia. Ese conflicto hay que superarlo. Creo que se da una buena oportunidad con el nuevo gobierno. Es el momento de dar un paso al lado", argumentó.
Según Patiño, con "una nueva figura, nuevos ímpetus, nuevas voluntades" existen más posibilidades de resolver el conflicto.
"Estoy seguro que un nuevo embajador va a dar aire fresco", reiteró el diplomático, para quien "la voluntad política de ambas partes" le lleva a pensar que el caso Botnia "va camino de una rápida solución".
Habitantes de la localidad argentina de Gualeguaychú mantienen bloqueado desde hace más de tres años el puente sobre el Río Uruguay que une esa ciudad a la uruguaya Fray Bentos, donde se encuentra la planta de Botnia que consideran contaminante.
El caso llegó a la Corte Internacional de Justicia de La Haya, que debe emitir un veredicto en el primer cuatrimestre del año.
Patiño lleva en el cargo ocho años y anteriormente había sido también embajador en Uruguay durante dos años.