PECC**Este fin de semana, el contralor Alvin Weeden defendió con convicción y enérgicamente su proceder en el caso PECC, el cual guarda relación con un contrato para darle mantenimiento a las boyas en las aguas nacionales (algunas hoy desaparecidas, como la de la baja de Trolop al Sureste del Archipiélago de las Perlas). Dice que ni la presión política ni el revés legal de la Corte Suprema lo desalentarán.
INVESTIGACION**Habida cuenta que el Ministerio Público ha advertido que no investigará, por considerar el caso impregnado de política, Weeden insiste que procederá con sus indagaciones para determinar si hubo lesión patrimonial o enriquecimiento injustificado. Le asiste la razón en que peces gordos y flacos deben ser iguales ante las autoridades y la ley, y que perdería autoridad moral si desiste por estar implicado un ex presidente.
EXPLICACIONES**A Pérez Balladares, Hugo Torrijos, Rubén Reyna, etcétera, les corresponde dar las explicaciones del caso, no por estar ya condenados (lo cual no ha ocurrido), sino en su legítima defensa, ante las autoridades debidamente instituidas. Este caso no puede acabar en el olvido ni en la eterna lista de escándalos sin resolución. La Procuraduría de la Nación debe también cumplir con su deber.