PEDRITO**"Panameño, porque te quiero, no traigo salsa del extranjero”... dice la estrofa de una de las canciones más populares, de toque claramente nacionalista, de Pedrito Altamiranda quien, quiéranlo o no las autoridades, sigue siendo el soberano absoluto de los carnavales, tal cual lo ha venido siendo desde 1979 cuando sacó su primer disco. Lamentablemente, los del Gobierno y la Junta del Carnaval capitalino lo ignoran.
CENSURA**Fue lo mismo que pasó con Rubén Blades durante el Centenario. Pero no hay mal que por bien no venga. Con semejante publicidad, producto de la censura disfrazada, lo que han hecho es agigantar la figura del cantautor, cuyos discos prácticamente se han adueñado de estas fiestas. Pero fuera de eso, hicieron el ridículo durante el espectáculo inaugural desarrollado en la tarima oficial ubicada en Vía España.
RIDÍCULO**Mientras los animadores - según lo previamente ensayado - anunciaban los números artísticos como una muestra de la producción nacional, las nerviosas bailarinas se vieron forzadas a improvisar una samba brasileña, dejando atónitos a los presentes, muchos de ellos turistas. Si hubiéramos estado en República Dominicana o Puerto Rico, seguramente habrían montado orgullosos una coreografía de merengue y plena.