El candidato del grupo "Acción Opositora" Alberto Vallarino dijo que el actual mandatario Ernesto Pérez Balladares es un "engreído", con un mandato que termina el 1 de setiembre, y su "títere" tampoco será Presidente este año.
Vallarino vaticinó que en setiembre se iniciará una nueva era política y a partir de ese momento él percibe un cambio en todo lo "malo que se ha hecho hasta el momento", principalmente con el sector agropecuario de la provincia de Chiriquí. "Nosotros sí podemos y lo vamos a hacer".
Las declaraciones del también banquero panameño se dieron durante su participación en la reunión de empresarios CADE 99, que se celebró en la provincia de Chiriquí y en la que conversó con un grupo de jóvenes sobre los retos que esperan a Panamá.
El representante de Acción Opositora solicitó a la juventud que sean "responsable y den gracias a Dios de haber nacido en este país".
Vallarino dijo que observaba con "preocupación" el comportamiento de su contricante Mireya Moscoso de no asistir a esta reunión de empresarios de CADE 99.
Al referirse a su adversaria del arnulfismo Vallarino comentó que como de costumbre "dejo plantado a los chiricanos en su total desprecio de no ir a la conferencia de Ejecutivo de CADE"99 luego de haber confirmado su asistencia".
"Ella o desprecia a los chiricanos o no tiene nada que ve plantear para esta provincia del país", manifestó Vallarino.
El candidato opositor formuló fuertes críticas contra la actual administración y agregó que en Panamá la gente "ya no está para comer cuento".
Expresó el político que cree en la "capacidad de los panameños de ventilar por encima de la dificultad, del atraso sufrido con una dictadura y del atraso que hemos tenido por no tener política adecuada para el sector agropecuario".
En otro orden comentó que los panameños hemos recibido de Dios "grandes beneficios y considerando que debemos tomar el control de nuestro futuro" y recordó que el "gobierno no es de tres o cuatro bellacos , ni de un solo partido, es de todos los panameños".
En ese sentido apeló a la juventud a que mantenga ese entusiasmo y su alegría.
Agregó que no permitan, refiriéndose a los jóvenes, que no permitan que nadie les quite sus capacidades de soñar. "Nunca, nunca claudiquen sus ideales, jamás cedan sus principios principalmente cuando hay que exigirle a un gobernante".