Periodismo**La labor periodística es arriesgada. Cubrir combates militares u operativos policiales, expone al comunicador a un riesgo similar al de los combatientes, sin tener la protección y el entrenamiento de ellos. Pero buscar la verdad, cuando ésta se quiere ocultar, puede ser más peligroso todavía. Nuestra corresponsal Delfia Cortez fue agredida y encañonada por un oficial de Policía.
Policia**La Policía Nacional tiene protocolos de conducta que establecen el nivel de fuerza que se puede usar en cada caso, y cuando no se puede usar del todo. Es evidente que una cámara de televisión y una grabadora no son amenazas letales que puedan justificar desenfundar el arma de reglamento a un oficial. Mucho menos si se hace sólo para evitar que se cubra un hecho noticioso.
Sancion**Reconocemos que tanto el ministro Alemán como el director Mirones, ofrecieron sus disculpas públicas a la mayor brevedad. Falta conocer la sanción que se le aplicará a los involucrados. El tecnicismo de que se espera el informe de inspectoría no se sustenta en esta ocasión, ya que si las pruebas fílmicas fueron suficientes para las disculpas, también lo pueden ser para la sanción.