El Consejo de Ministros de Perú acordó hoy pedir a Argentina la extradición del colombiano Alejandro Trujillo Ospina, supuestamente implicado en el asesinato de una empresaria limeña en 2006, informó el ministro de Justicia, Aurelio Pastor.
El pasado 21 de octubre la Primera Sala Penal Transitoria de la Corte Suprema resolvió pedir la extradición de Trujillo, tras lo que faltaba la aprobación del Consejo de Ministros.
"Los argumentos expuestos por la Corte Suprema son entendibles e inmediatamente vamos a tramitar por cancillería el pedido de extradición", afirmó Pastor.
De ser extraditado el colombiano, actualmente detenido en el penal de Villa Las Rosas, en la provincia de Salta, Argentina, donde cumple una condena de tres años y medio por extorsión, sería procesado como presunto asesino de la empresaria Myriam Fefer.
Pastor, que pidió al ministerio peruano de Exteriores acelerar el procedimiento "para que no demore el proceso" judicial, afirmó que con la petición de extradición el Gobierno cumplió "con su parte y ahora el resto dependerá del Poder Judicial".
La muerte de Myriam Fefer, una acaudalada empresaria de ascendencia polaca, conmocionó a los peruanos en agosto de 2006, por la violencia con que fue asesinada, sin que se encontraran evidencias para acusar a alguna persona del crimen.
Este año volvió a las primeras planas cuando uno de sus dos hijos, Ariel Bracamonte, inició una campaña mediática para encontrar a los responsables, luego de recibir unos correos electrónicos de la supuesta suegra de Trujillo, quien le reveló que éste había asesinado a su madre.
Según esa versión, Trujillo es un sicario que estuvo en Lima en la época del asesinato de Fefer y luego viajó a Argentina, donde fue detenido y se jactaba de los crímenes que había cometido, incluido el de la empresaria.
Bracamonte acusa a su hermana mayor, Eva, de haber contratado a Trujillo para que asesinara a su madre y poder quedarse con la fortuna familiar, que compartió con su entonces pareja sentimental, Liliana Castro.
Eva Bracamonte y Liliana Castro están presas desde septiembre pasado en el penal de Mujeres de Lima, a la espera del desarrollo del proceso que lleva adelante la jueza Alessi Jansen.