El Gobierno de Perú expresó hoy su "profunda inquietud" por la decisión de la República Popular Democrática de Corea de lanzar un misil de largo alcance para propulsar el satélite artificial "Kwangmyongsong-3".
Un comunicado de la cancillería peruana afirma que el lanzamiento contraviene la Resolución 1874 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas del año 2009, que exige a la República Popular Democrática de Corea no realizar nuevos lanzamientos "utilizando tecnología de misiles balísticos".
Según fuentes militares surcoreanas, el cohete, de 91 toneladas de peso y una longitud de 30 metros, se habría precipitado al mar a unos 200 kilómetros de la ciudad portuaria surcoreana de Gunsan, al oeste, tras sufrir un aparente problema cuando la primera fase del proyectil debía separarse del resto.
El Gobierno del presidente, Ollanta Humala, reiteró su llamado a la República Popular Democrática de Corea a retomar el diálogo en el mecanismo de las seis bandas (Rusia, Japón, China, Estados Unidos, la República de Corea) para la desnuclearización de la península de Corea.
Asimismo, el Gobierno peruano demandó que cumpla con sus obligaciones internacionales, de conformidad con la Carta de las Naciones Unidas.
El cohete Eunha-3 desapareció de los radares a las 07.43 hora local (22.43 GMT), pocos minutos después del lanzamiento, cuando se encontraba sobre el Mar Amarillo, según Corea del Sur.