El Gobierno peruano publicó hoy una ley que extendió hasta fines del 2010 las actividades de reconversión de autos usados en los talleres de la Zona Franca de Tacna, que vencían este año, a pesar de la oposición de un sector del Ejecutivo.
De acuerdo a la ley publicada en el diario oficial El Peruano, las actividades de reparación y reacondicionamiento de autos usados en la zona franca de Tacna serán extendidas hasta el 2010, dos años menos que la propuesta original planteada en el Congreso.
Las actividades de reconversión y acondicionamiento de autos usados de no más de cinco años de antigüedad, sobre todo asiáticos y con timón al lado derecho, fueron autorizadas en 1996 en Perú y sobrepoblaron el parque automotor con vehículos que fueron importados al país muchas veces en calidad de chatarra.
En ese sentido, la importación de autos usados seguirá vigente hasta el 2012, pero la eventual reconversión de los vehículos sólo se podrá realizar en Tacna hasta el 2010.
En el caso de la exportación de los autos reacondicionados en Tacna y en otros centros ubicados en los puertos de Ilo, Matarani y Paita, los vehículos no requieren cumplir con los requisitos de antigüedad y recorrido exigidos para la importación.
No obstante, la norma precisó que, a partir del 1 de enero de 2009, queda prohibida la importación de los vehículos usados menores con motor de encendido por compresión diesel.
Además, la ley creó una comisión especial encargada de estudiar, analizar y proponer alternativas económicas y técnicamente viables que permitan la implementación dentro de la Zona Franca de Tacna de actividades alternativas a la reparación y reacondicionamiento de vehículos usados.
Hace un mes, cuando el Congreso discutía sobre la necesidad de ampliar la vigencia de las actividades de reconversión de autos usados en Tacna, el ministro peruano de Ambiente, Antonio Brack, se quejó de que se siga "importando chatarra que lo que hace es contaminar el ambiente y perjudicando la salud de los peruanos".
Brack, un experto ambientalista, subrayó que en Lima mueren alrededor de 4.000 personas al año por la contaminación del aire y sus secuelas, y que el tratamiento por enfermedades bronquiales le cuesta 90 millones de dólares anuales al Estado.
El parque automotor de Lima, donde viven ocho millones de habitantes, tiene 17 años de antigüedad y además está invadido por 200.000 taxis, muchos de los cuales fueron importados "siniestrados", es decir, dañados en un accidente.
De otro lado, el presidente de la Asociación de Importadores de Vehículos Usados de Tacna, José Mejía Cavero, afirmó que el parque automotor peruano necesita 1,3 millones de vehículos más para cubrir su demanda.