Organizaciones humanitarias y sociales de Argentina marcharon hoy por el centro de Buenos Aires para reclamar que se enjuicie a los responsables de los crímenes de la dictadura (1976-1983), cuando se cumplen 26 años del retorno de la democracia al país.
Acompañados por una extensa bandera con las caras de los desaparecidos durante la dictadura, Abuelas de Plaza de Mayo y entidades que reúnen a familiares de secuestrados durante el régimen militar encabezaron la histórica "Marcha de la Resistencia", que se desarrolla desde hace 29 años en la capital argentina.
Bajo el lema "Por los 30 mil desaparecidos. Consolidemos la democracia", los manifestantes se movilizaron hacia la Plaza de Mayo, frente a la sede del Gobierno argentino.
La marcha se desarrolla en busca de "la verdad, la memoria y la justicia" y "en contra del olvido, contra la impunidad y la exclusión", indicó un comunicado de los organizadores.
Según datos oficiales, 18.000 personas desaparecieron en la última dictadura militar argentina, aunque las organizaciones de derechos humanos elevan la cifra a 30.000.
Al llegar a la céntrica Plaza de Mayo, las organizaciones instalaron una radio abierta y una carpa central, donde proyectaron documentales y llevarán adelante distintos debates de temas vinculados a la última dictadura.
Por su parte, las Madres de Plaza de Mayo realizaron en la plaza un juicio simbólico contra José Alfredo Martínez de Hoz, quien fue ministro de Economía durante los denominados "años de plomo".
Los manifestantes también reclamaron la aparición del albañil Jorge Julio López, un testigo clave en juicios por los crímenes de la régimen castrense desaparecido hace tres años.
López, considerado "el primer desaparecido de la democracia", fue visto por última vez el 18 de septiembre de 2006, cuando se dirigía a escuchar la sentencia en el juicio por el que el ex comisario de policía Miguel Etchecolatz fue condenado a prisión perpetua por delitos de represión, proceso en el que el albañil fue testigo de cargo.
La movilización se realiza 26 años después de la asunción del fallecido líder radical Raúl Alfonsín como presidente, que significó el retorno a la democracia tras el fin del régimen.
La "Marcha de la Resistencia" se desarrolló por primera vez en 1981, cuando un grupo de madres caminó durante 24 horas alrededor de una pirámide situada en el centro de la plaza para reclamar la aparición de sus hijos, secuestrados por grupos de tareas vinculados a las fuerzas militares.
En aquella ocasión, las madres caminaron en círculo sin detenerse para manifestar su desesperado reclamo y eludir así una disposición del gobierno de facto que impedía la reunión de personas en lugares públicos.