Los presidentes de Chile, Sebastián Piñera, y México, Felipe Calderón, salieron a correr juntos hoy por los alrededores de la Casa Blanca antes de participar en la Cumbre de Seguridad Nuclear que concluye este martes en Washington.
En una "bilateral" un tanto insólita, los presidentes se dieron cita a las siete de la mañana para hacer un poco de ejercicio antes de lo que será una larga jornada y practicar aquello que recomendaban los romanos de "mente sana en cuerpo sano".
Piñera, vestido con una camiseta blanca con la palabra Chile, y Calderón, ataviado con una chaqueta deportiva en color verde con el escudo de México, trotaron a buen paso alrededor del parque de Lafayette, situado frente a la Casa Blanca.
Al tiempo que se ejercitaban, aprovecharon para conversar de manera distendida y al terminar su recorrido subrayaron las buenas relaciones entre ambos países.
"Tenemos una muy buena relación entre Chile y México, desde luego se refleja también en la relación entre el presidente Piñera y yo, estamos desarrollando muchos planes de trabajo y creo que va a ser una etapa nueva y mucho mejor que la anterior", dijo Calderón.
"Fue un poco agitado pero muy positivo", señaló el mandatario mexicano, que aseguró que ambos tienen "principios comunes" y van a trabajar "intensamente juntos".
Piñera afirmó por su parte que correr junto con Calderón ha sido un símbolo de amistad entre México y Chile, y muestra su "firme intención es fortalecer aún más los lazos entre ambos países".
"Este trote ha sido un símbolo, y los símbolos en la vida son muy importantes. Trotamos juntos, hacia adelante, mirábamos el mismo horizonte porque nos une la misma historia", sostuvo.
El presidente chileno señaló que México puede ser un referente en el combate a la delincuencia y al narcotráfico, que "son enemigos tan implacables y tan crueles, que no hay que dejar ni un milímetro de ventaja".
"Quebrarle la mano a la delincuencia y al narcotráfico, devolverle a la gente su derecho a vivir en paz y recuperar a esos niños que han caído en las garras de las drogas es un compromiso que llevo aquí en el alma", añadió.
El gobernante chileno aseguró que su país "tiene mucho que aprender de México" y expresó su deseo de conocer el plan antidrogas y otras iniciativas del Gobierno de Calderón cuando lo visite.
Hablando de deporte, Calderón fue preguntado por el Mundial de Fútbol que se celebrará entre junio y julio en Sudáfrica. "Tenemos un gran equipo, confío en nuestra selección, México tiene pues una gran esperanza", declaró.
El presidente mexicano, cuya selección tiene el "privilegio" de disputar el partido inaugural frente al anfitrión, señaló que la pasada noche conversó con el presidente de Sudáfrica y deseó que más allá de los resultados -"que sé que serán buenos para México"- el Mundial "sirva para unir a un mundo que necesita muchos más mensajes de unidad".
Calderón reveló que habló con el presidente Obama el lunes por la noche poco antes de la cena con la que comenzó la cumbre y recordó que este martes la primera dama estadounidense, Michelle Obama, viajará a México en su primera visita oficial al extranjero en solitario, algo que consideró "un gesto de amistad muy significativo que "México aprecia".
Piñera tampoco en esta ocasión se desprendió del reloj ToyWatch rojo que llevaba durante la campaña electoral chilena y que el día anterior mostró al presidente estadounidense Barack Obama, ya que es de la misma marca que el de Michelle Obama.
El encuentro entre ambos surgió de manera espontánea durante la cena de mandatarios con la que comenzó oficialmente la Cumbre de Seguridad Nuclear que se celebra en Washington, indicó una fuente cercana a la Presidencia chilena.
El objetivo de esta cumbre, en la que participan representantes de 47 países del mundo es garantizar la seguridad de los materiales nucleares en el mundo en los próximos cuatro años para evitar que caigan en manos de grupos terroristas como Al Qaeda.