Organizaciones civiles de Ecuador pintaron hoy corazones blancos en las inmediaciones del hospital donde estuvo retenido el presidente Rafael Correa durante el alzamiento del pasado 30 de septiembre para protestar contra la violencia policial.
Una de las asistentes, Ivana Carrillo, explicó a Efe que la iniciativa emula los corazones azules que pintan los policías en los sitios que hay accidentes de tráfico, con la diferencia que ellos los pintaron de blanco, "el color de la paz".
Una decena de personas han protagonizado esta iniciativa en las cercanías del hospital donde uniformados sublevados se enfrentaron a civiles que fueron al centro sanitario a "rescatar" al mandatario el día del alzamiento.
Para Carrillo esta iniciativa pretende "mantener viva la memoria para que hechos como estos no vuelvan a pasar".
Asimismo, lamentó que los medios de comunicación y el Gobierno centren la discusión en "si fue o no un golpe de Estado", pero que nadie se pregunta "qué pasa con los heridos y los diez muertos".
Otro de los organizadores, Juan Carlos Ovando, dijo que esta acción "es un llamamiento a la unidad nacional" para que el diálogo no sólo sea entre el Gobierno y la policía, sino que también incluya a la sociedad civil.
Agregó que tras lo sucedido el 30 de septiembre, el Gobierno "tiene que abrir espacios de diálogo" con todas las organizaciones sociales.
Ese día Correa tuvo que ser liberado por militares y grupos policiales de elite que se mantuvieron fiel al presidente, tras un tiroteo con los agentes sublevados.
A raíz de estos enfrentamientos murieron dos soldados, dos policías y un estudiante, y hubo más de 200 heridos.
Uno de los policías murió mientras rescataba a Correa y hoy se le conmemoró pintando un gigante corazón blanco en el sitio donde fue abatido.
Además, el artista ecuatoriano Juan Montelivares realizó un cuerpo de arcilla, al que luego tiño con su propia sangre, lo lavó con agua y lo enterró con flores, una performance que sirvió para conmemorar la muerte del estudiante Juan Pablo Bolaños, quien también cayó durante la jornada de alzamiento.
Montelivares explicó que la arcilla es un recordatorio de las culturas ancestrales del país, en las que "el hombre viene de la tierra", con la sangre quiso simbolizar "la pelea entre hermanos" del pasado 30 de septiembre, mientras que el agua y las flores "son un símbolo de paz".
En el Hospital de la Policía aún se pueden ver los impactos de las balas que se dispararon ese día.