El cantante español Pitingo, nombre artístico de Antonio Manuel Álvarez Vélez, se vio obligado a cancelar un concierto que tenía previsto en marzo pasado en Nueva York al serle denegado su visado y figurar su nombre por error en una lista de personas que no pueden volar a Estados Unidos.
Así lo revela hoy el diario "The New York Times" en una información que denuncia las dificultades que tienen los artistas extranjeros para viajar a Estados Unidos.
Estaba previsto que Pitingo actuase el pasado 9 de marzo en el Manhattan Center Grand Ballroom de la Gran Manzana para presentar su trabajo de flamenco fusión "Malecón Street", pero tres días antes de esa fecha, y con las entradas vendidas, su publicista anunció la cancelación del concierto "por problemas con su visado, por lo que no pudo viajar a Estados Unidos tal como estaba planeado".
El diario neoyorquino explica que, cuando el artista español fue a recoger su visado al consulado de Estados Unidos en Madrid, le informaron de que se encontraba en la lista de "no aptos" para entrar en el país.
Explica ese medio que su nombre real, Antonio Manuel Álvarez Vélez, coincide con el de otra persona incluida en esa lista, y añade que el tiempo que llevó aclarar la confusión hizo que el cantante no pudiera viajar a Nueva York y tuviera que cancelar el concierto.
El diario indica que la cancelación ocasionó unas pérdidas en torno a 25.000 dólares (19.000 euros) a los promotores del concierto y señala que el caso de Pitingo es uno de lo tantos que afectan a artistas de todo el mundo en la última década, desde los atentados del 11 de septiembre de 2001.
La obtención de visado por los artistas e intérpretes extranjeros se ha convertido en "un proceso laberíntico, costoso y arbitrario", considera el diario haciéndose eco de la opinión de representantes de artistas y abogados de migración.
Esas fuentes le señalaron que el sistema está convirtiéndose en un "serio impedimento" para el intercambio cultural internacional.
Así mismo señala que ese tipo de dificultades han hecho que otros artistas, como la orquesta sinfónica británica The Hallé, hayan decidido no actuar en Estados Unidos, lo mismo que ocurrió el mes pasado en el festival South by Southwest de Austin (Texas) con "un par de bandas invitadas".
Los retrasos en la tramitación del visado han hecho igualmente que la compañía checa de teatro Tantehorse tuviera que suspender sus actuaciones en Washington, agrega el mismo medio.
Según los últimos datos disponibles del Departamento de Seguridad Nacional de EEUU, entre 2006 y 2010 las peticiones de visado de artistas e intérpretes extranjeros disminuyeron casi el 25 %.
En ese mismo periodo y en términos absolutos el número de solicitudes de visado rechazadas por las autoridades estadounidenses aumentó en más de dos tercios.
El diario neoyorquino se refiere también a que el Departamento de Seguridad Nacional ofrece una tramitación por la vía rápida que supone abonar 1.225 dólares (932 euros) en lugar de los 325 dólares (247 euros) del procedimiento regular, y obtener en dos semanas la respuesta sobre la concesión o denegación del visado.
El Gobierno de Estados Unidos advierte a los artistas que inician esos trámites de que deben comenzar el procedimiento al menos 90 días antes de la fecha en la que esperan recibir el visado, aunque -según el diario- gestores de esos trámites para esa categoría profesional se han quejado de que "no es inusual" que ese plazo se alargue hasta seis meses.