Policía**El nuevo director de la Policía Nacional ha iniciado con muchos bríos su gestión. Proyecta ser un hombre con metas bien trazadas y una visión moderna, lo cual no es normal encontrar en alguien sin experiencia en un cargo tan difícil, en el que todos sus predecesores fracasaron.
Visión**En vez de aumentar el pie de fuerza, ha optado por la tecnología en comunicaciones, la informática, el desplazamiento, entrenamiento y servicio de inteligencia. Ha resumido su misión a lo que llama "mano durísima", para lo cual ha aumentado la presencia de agentes en las calles.
Transparencia**Y aunque se ha ganado la simpatía de la tropa con su discurso llano, su defensa a ultranza del trabajo policial y su participación personal en operativos y en sesiones de ejercicio y tiro, hay cosas que debe mejorar: como revelar la cuantía y destino de los fondos de autogestión.