La Policía Nacional de Perú (PNP) pondrá a disposición judicial a seis de sus agentes implicados en el homicidio de un joven ingeniero que protagonizó un forcejeo con los agentes en la puerta de un banco limeño, informó un comunicado de la PNP.
El joven Wilhem Calero murió el pasado 14 de julio al ser reducido por agentes de un cuerpo de elite, que al parecer lo habían confundido con un delincuente, y tras las denuncias de los familiares de Calero la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri) abrió una investigación que finalmente fue cerrada hoy.
Según el atestado de la Dirincri, la muerte de Calero "habría devenido como consecuencia de una mala intervención policial", ya que al tratar de controlar al detenido e introducirlo al maletero del vehículo policial "se ejerció una fuerza inapropiada en el plano cervical que ocasionó su deceso".
Tres de los agentes son considerados presuntos autores del homicidio de Calero, mientras que otros tres pueden ser procesados por "abuso de autoridad en agravio del Estado".
"Los policías comprometidos en este lamentable hecho serán puestos a disposición de la autoridad judicial competente para las investigaciones de acuerdo a ley", concluye el escueto comunicado.
El pasado 19 de julio, el ministro del Interior, Octavio Salazar, reconoció que había habido un "exceso" policial y subrayó que "la ley es la ley y tendrá que ser para todos".
Salazar calificó el suceso de "indignante" y reconoció que la Policía no puede llegar a la "brutalidad extrema" para reducir a una persona, por muy exaltada que ésta se encuentre.
El abogado de la familia de Calero Coronel ha adelantado que sus clientes pedirán un millón de soles (unos 350.000 dólares) de indemnización ante la "indiferencia" de parte de las autoridades frente a este caso.