Las potencias occidentales perfilan el contenido de una cuarta ronda de sanciones contra el Gobierno de Irán en la ONU por su negativa a detener el enriquecimiento de uranio, dijeron hoy a Efe fuentes diplomáticas.
Esas mismas fuentes afirmaron que Estados Unidos ha enviado a los otros cuatro miembros del Consejo de Seguridad del organismo (Francia, Reino Unido, Rusia y China) varios "componentes" del borrador de una resolución.
"Hay negociaciones informales, pero todavía no hay un texto concreto", señalaron las fuentes, que también precisaron que las discusiones se llevan a cabo "a nivel de capitales".
Las posibles sanciones propuestas por Washington, que se centrarían en las actividades económicas de la Guardia Revolucionaria iraní, incluyen una prohibición total de ciertas transacciones comerciales con Irán, informó hoy el diario The New York Times en su edición digital.
También amplían la lista de individuos iraníes a los que se les congela sus activos en el exterior y se les prohíbe viajar, así como la de los bancos iraníes con los que no se puede hacer negocio, agregó el periódico.
El embajador de Rusia ante la ONU, Vitaly Churkin, aconsejó el martes a Irán que se siente a negociar con la comunidad internacional antes de que "lluevan" sanciones contra su programa nuclear.
"Las nubes se acumulan aquí en el Consejo de Seguridad y no queremos que llueva en Nueva York. Es mejor que Irán formule una posición clara que permita una solución negociada", dijo el diplomático.
Churkin consideró que la afirmación del director del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), Yukiya Amano, el pasado lunes de que Irán no ha cooperado lo suficiente con esta institución "agrega más dudas sobre la naturaleza de su programa nuclear".
Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Alemania son partidarios de presionar al régimen iraní con una cuarta ronda de sanciones por su negativa a detener su programa de enriquecimiento de uranio.
Rusia parece haber abandonado en los últimos meses su tradicional reticencia a este tipo de medidas y se ha ido alineado con la posición occidental.
La postura de Moscú deja a China como el único miembro permanente del Consejo de Seguridad todavía opuesto a las sanciones, y por lo tanto con capacidad de vetarlas.
El Consejo de Seguridad de la ONU ha impuesto desde 2006 tres rondas de sanciones contra la República Islámica por su negativa a acatar las resoluciones de la ONU que le exigen detener el enriquecimiento de uranio.
Israel, EE.UU. y otros países occidentales sospechan que el programa nuclear iraní esconde un componente militar, mientras que Teherán insiste en que sólo tiene una naturaleza civil.