La premio Nobel de la Paz de 1992, la líder indígena guatemalteca Rigoberta Menchú, dijo hoy en Bolivia que comprende las decisiones asumidas por la ONU sobre el conflicto en Libia, porque su primera obligación es proteger los derechos humanos de los civiles.
"Creo que las Naciones Unidas tienen una misión número uno, que es la defensa de los derechos humanos de los civiles dentro de un conflicto", declaró Menchú a Efe en La Paz, donde evalúa con grupos étnicos de Bolivia y Ecuador el reconocimiento constitucional de sus derechos.
El Consejo de Seguridad de la ONU aprobó el jueves una resolución que abre la posibilidad de emplear la fuerza para acabar con los ataques del Gobierno del líder libio, Muamar el Gadafi, contra la población.
"Es una tragedia que se llegara a esos niveles en el tema de Libia, porque de alguna manera pensábamos que eran sociedades mucho más avanzadas en cuanto al diálogo, a una visión más progresista, a una visión menos confrontativa", apuntó Menchú.
Agregó que lo ocurrido en Libia es "muy triste y doloroso" para la "izquierda internacional", porque lo normal era que los conflictos se produjeran "donde había mucho capitalismo y había muchas controversias".
"Creo que Naciones Unidas sí tiene la obligación de observar el tema de los derechos humanos" de forma igual para todos los países, incluso los que tenían una "referencia de izquierda", comentó la Premio Nobel de la Paz.
También pidió que "no se politice un conflicto armado" como el libio porque puede ocurrir que "los grandes poderes del mundo se aprovechen de la debilidad de los países y entonces lo politizan y quien queda afectada para siempre es la población".
"Que no sea manipulado por los poderes, que no se convierta en una trampa de negociaciones que sale fuera de las esferas de lo que significa la vigilancia precisamente de los derechos humanos y de la garantía de la vida de los civiles", concluyó Menchú.