La Alcaldía de San Salvador decretó hoy la prohibición de portar armas en varias zonas de la ciudad, entre las que se encuentra el centro histórico, hasta el próximo 15 de febrero, informaron fuentes del ayuntamiento.
"A partir de este día y hasta el 15 de febrero próximo entra en vigencia en el municipio de San Salvador una veda de armas en aquellas zonas que han sido identificadas como las más propensas a vivir hechos de violencia", dijo hoy a periodistas el alcalde capitalino, Norman Quijano.
Agregó que la medida busca garantizar que la población celebre las fiestas de Navidad y Año Nuevo "de una forma tranquila" y en "una ciudad más segura".
Explicó que gracias al apoyo de las agencias de cooperación de Naciones Unidas entregarán 130 detectores de metales y 10 radios a los miembros de la Policía Nacional Civil (PNC), así como a la policía municipal y el Ejército.
El jefe del ayuntamiento agradeció al presidente salvadoreño, Mauricio Funes, la aprobación del decreto solicitado por las autoridades municipales.
Por su parte, el viceministro de Seguridad Pública, Henry Campos, celebró la medida, que, a su juicio, contribuirá a reducir "los índices de violencia y de delito" y será "una herramienta para mejorar el trabajo, particularmente de aquellas instituciones encargadas del control de las armas de fuego".
El pasado 17 de diciembre, Funes vetó un decreto de la Asamblea Legislativa que daba 120 días de plazo a quienes poseen armas de fuego sin registrar para legalizarlas sin presentar el documento de propiedad.
Datos oficiales señalan que en El Salvador circulan legalmente cerca de 216.500 armas y en promedio hay una registrada por cada 28,1 personas de los 6,1 millones del país.