Propaganda Política: Una manera peculiar de vender

Entre "Gallos tapao's", "los hijos de fulana" y estrellas de deporte, la televisión o la farándula, se juegan la suerte algunos componente de la oferta electoral panameña.


A falta de dinero, propuestas y trayectoria, en las campañas electorales parece que todo vale. Un apodo, una referencia familiar o algún destello de la gloria que alguna vez se ostentó, son las tablas de salvación a las que se aferran algunos candidatos para llegar al puerto seguro que representa un cargo de elección popular.

De allí que entre "gallos tapao's", "los hijos de fulana" y estrellas de deporte, la televisión o la farándula, se juegan la suerte algunos componente de la oferta electoral panameña.

Y no se trata de una novedad, porque ya lo hicieron y llegaron "Domplín", "la hija de Chayo" y el "Chombito Kilroy", para mencionar a algunos que hicieron uso de lo pegajoso y la popularidad de sus apodos para alcanzar el pináculo de la política criolla. Esa una práctica de vieja data.

¡No importa cómo, ellos buscan tu voto!, y para ello hacen uso de todo los recursos visuales y auditivos que el ingenio y la creatividad les permita. La propaganda política se adueña de la ciudad.

No importa lo curioso, lo ridículos o lo divertido que puedan parecer, al final el objetivo será el mismo: captar la simpatía, no sólo de sus copartidarios, sino del pueblo en general.

 
En Panamá innovadores personajes surgen y resurgen durante el periodo electoral, “Panky”, “Puchy”, “Galloway”, “Orejita”, “Bebby”, “El Barbero”, “El hombre del tanque de gas”, “La Negra”, “Dicky Ranking”, “Bobby”, “Patacón”, “Capitán”, “Popi”, entre otros, todos en pequeñas o enormes vallas a lo largo de la vía.

Todos hacen gala de su carisma, aunque pocas de ellas muestran el contenido de sus propuestas.

Uno que otro logra colarse entre la juventud, con ritmos contagiosos y alegres o con el lenguaje popular y moderno. ¿Quién no recuerda a aquella candidata que al ritmo del “Gangnam Style”, bailó, cantó y divirtió a muchos de los electores, pero que al final no ganó la contienda?.

 
Así mismo los hay combativos, idealistas y soñadores, todos con su propio discurso y con su propio estilo. Cual si fueran comparsas, ellos no solo quieren ser vistos sino también escuchados, aplaudidos y aceptados.

¿Pero qué beneficio le trae la propaganda política a un candidato?. Para el sociólogo y catedrático Roberto Pinnock en los tiempos modernos en la propaganda política se están empleando los mecanismos que utiliza la mercadotecnia. Se ofrece un producto y los políticos buscan la manera de venderlo.

Asegura que muchos escogen las encuestas para determinar qué es lo que tiene significación para la comunidad que aspiran a representar, y es normal que otros vendan algunas cualidades que lo haga sentirse identificado con el electorado.

 
En este sentido, algunos afiches muestran a Víctor Córdoba, candidato a diputado por el circuito 8-6, quien junto a su imagen muestra con orgullo una gran faja, haciendo gala de sus dotes como deportista.

Sin embargo, Pinnock es claro en afirmar que el éxito de la propaganda política, al final dependerá de la cultura y la necesidad del electorado.

“Si el electorado tiene identificado sus necesidades y los mecanismos de resolverlo, no va ser cautivado fácilmente, y menos, si el candidato no convence de que tiene la capacidad para hacerlo”.

 
Lo comparó con el paladar: “a un hombre por más que se le intente vender una nueva marca de cerveza, lo que se le muestre visualmente no cambiará el gusto que tiene por la de siempre”.

En tanto, para el analista político, Mario Rognoni, lo importante es el mensaje. El político hace lo que cree que al electorado le gusta y aprueba, afirma.

Rognoni sostiene que hay a quienes les gusta ver a su candidato con sus mascotas, en saco y corbata, o de forma más sencilla, con un sobrero, de manera más familiar y accesible. “Pero al final, no pasa nada”, dijo.

Si hay algo que deja claro Pinnock, es que toda la gama propagandística e innovación que se incluya, no será garantía de que tendrá efectividad para cautivar a la gente. Sostiene que los ayudará a reforzar su campaña, sin embargo, no determinará la decisión del electorado.

Un ejemplo, es Ahmet Recuero, candidato a diputado por el circuito 8-7, que aunque no llegara a obtener un resultado positivo en las elecciones de mayo de 2014, siempre será recordado como "el hombre del perro", aseguran algunos electores.

Lo cierto es que al pasar las elecciones de mayo de 2014, en los cargos públicos quedarán aquellos que logren convencer al electorado, más por sus propuestas que por su simpatía, y del resto, únicamente se recordará su participación, el partido al cual representaba y en otros casos, sus bailes, sus frases y sus cantos.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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