En la comunidad de Altos del Jobo, corregimiento de El Arado, distrito de La Chorrera, ocurre un fenómeno particular, en muchos hogares, las madres dejan a sus hijos al cuidado de sus abuelas, porque sus nuevos cónyuges los rechazan ya que no quieren que vivan con ellos.
Esta situación se refleja diariamente en las aulas de clases, en donde hay muchos niños con problemas de aprendizaje, todo atribuido a la desatención de los padres que han decidido rehacer sus vidas sin la presencia de los hijos.
Uno de estos casos ocurre con los niños Juan Carlos y Guillermo de 10 y 8 años respectivamente, a quienes su madre los abandonó para irse con su nuevo marido, porque a los pequeños no los aceptaba.
Desde el año pasado, estos menores viven a merced de un extraño, al que le llaman abuelo, quien les dio albergue y desde entonces ha asumido todo lo que ellos necesitan.
Su abuela, Nereida Gómez, señaló que en Altos del Jobo, ocurre esta situación frecuentemente.
Guillermo, dijo que después de mucho tiempo, volvieron a ver a su madre el día de las elecciones cuando fue a votar en la escuela que queda frente al ranchito en donde él y su hermano viven con su abuelo, pero al preguntarle que les dijo su mamá, sólo respondió "nada".
Parece que el machismo es otro problema de esa comunidad, ya que existe otra mujer que no quiso revelar su nombre, quien confesó que tiene cinco hijos, pero al vivir con su nuevo marido, éste solo le permitió quedarse con dos, por eso trajo a sus dos hijas para que la abuela se las terminara de criar.
En el primero de los casos, la trabajadora social del Centro de Salud Magally Ruíz, Candelaria Mattatal, recomendó a la abuela de los niños, Juan Carlos y Guillermo, que se los llevara para su casa, porque aunque cuentan con el apoyo del "abuelo", se trata de menores que necesitan el afecto de sus familiares.
También se recomendó que se buscara a la madre, de estas dos criaturas, Julia Janelis Gómez, de 28 años, para que asuma su responsabilidad y sino los quiere tener con ella, que por lo menos les de una pensión para que su madre los pueda terminar de criar.