Trabajadores de las fincas bananeras de Divalá están molestos por la medida que tomó el Ministerio de Desarrollo Agropecuario de realizar fumigaciones aéreas en las fincas cerradas, porque terminaron con quemar los cultivos de frijoles, porotos y otros granos que sembraron para aliviar sus necesidades.
Paulino Cedeño, secretario general del sindicato de trabajadores, explicó que si la situación estaba difícil, después del cierre de las 1,000 plazas de empleo, ahora están en peores condiciones, porque el producto químico utilizado para las labores ocasionaron cuantiosos daños en todos los sembradíos.
La acción fue calificada como "muy irresponsable", porque nunca fue anunciada a los obreros.
Por su parte, Henry Ledezma, director del MIDA, se sorprendió de lo ocurrido, y afirmó que las instrucciones eran que el área no se tocara.