Los damnificadas por el tornado registrado la tarde del domingo, en la barriada Nueva Esperanza en Santiago, provincia de Veraguas, estaban molestos con algunas instituciones, según ellos, por la burocracia en la entrega de la ayuda para reparar sus viviendas.
Dalva García, una de las madres damnificadas, dijo que, aparte del zinc para el techo, necesitan alimentos, ropas, enseres de cocina, porque perdieron todo lo que tenían.
Mientras, María Patiño, damnificada, estaba molesta porque se acercaba la tarde y, ante las amenazas de continuar las lluvias, no se habían colocado los techos.
Por su parte, Roberto Gilbert, director regional del Ministerio de Vivienda, aseguró que se enviaron los materiales para rehabilitar las casas dañadas.