En los últimos días el temor se ha apoderado de las calles chiricanas, los homicidios registrados han despertando alarma en la población del sector fronterizo entre Panamá y Costa Rica, quienes aseguran que sin importar las horas del día los delincuentes acaban con sus víctimas.

En lo que va del año 2015, en la frontera tica -panameña, las estadísticas revelan que van 11 homicidios, de los cuales siete se han registrado en suelo costarricense y cuatro en territorio panameño, donde el móvil en la mayoría de los hechos se trata de ajuste de cuenta.
Los comerciantes del sector se sienten preocupados ante la ola delictiva que azota no sólo a la región fronteriza, sino al resto de la provincia.
Orlando Castillo, de la Asociación de Pequeños Comerciantes de Paso Canoas, dijo que la implementación de cámaras de seguridad en el lugar es un tema que debe ser evaluado por las autoridades para disminuir la ola de crímenes, actualizarse en cuanto al uso de métodos de tecnología, ya que la delincuencia está ganando terreno.