La venta de los caramelos denominados "Tartin Tiny Hearts" ha provocado alarma entre los docentes de la región Atlántica, luego de que se detectara que las mismas tienen más de siete meses de vencimiento.
Irasema de Dale, directora de Educación en Colón, alertó a los directores y maestros de la provincia para que eviten que sus estudiantes adquieran los caramelos.
Se informó que las pastillas tienen forma de corazón y se están vendiendo en las escuelas primarias a un costo de 0.5 y 0.10 centésimos y son distribuidas por personas que tienen pleno conocimiento de la situación.
Las pastillas, que vienen en una cajeta blanca con decoraciones de corazones, son de diferentes colores y según la profesora de Dale, fueron detectadas en la Escuela Carlos Clement, por lo que inmediatamente procedió a llamar a las autoridades de Policía.
Por su parte, Humberto Vanegas, del Departamento de Protección de Alimentos confirmó la información señalando que el producto de la Casa The Willy Wonka Candy Factory tiene el Registro Sanitario del Ministerio de Salud.
Vanegas dijo que aparentemente los propietarios de esta compañía desecharon los caramelos que estaban vencidos, y que personas ajenas a esta compañía las recogieron del vertedero para distribuirlas.
"Conjuntamente con los inspectores del departamento procederemos al decomiso y destrucción de estos productos, que fueron sustraídos del crematorio", dijo Vanegas.
El funcionario advirtió que las personas o establecimientos que sean sorprendidos vendiendo estas pastillas serán sancionadas con multas de B/.50 a B/.1,000.
Algunos estudiantes que consumieron estas pastillas dijeron padecer problemas gástricos, diarrea y vómito.