A pesar de pertenecer a un área protegida de la provincia de Bocas del Toro, los Humedales de San San Pond Sac, que representan uno de los ecosistemas costeros más importantes del mundo, están siendo destruidos por la mano del hombre.
Aproximadamente 15 hectáreas de los árboles, malezas, bejucos, tallos y otro tipo de vegetación se encuentran en el suelo y además son convertidos en cenizas.
Ante esta situación, los intrusos han manifestado que se ven obligados a dicha actividad, puesto que tienen que sembrar para vivir.
Y a medida que la situación avanza, es increíble que a escasos 300 metros del lugar destruido, existe una casa campamento perteneciente a la Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM). En el local habitan de manera permanente dos guardabosques y en ocasiones hasta cuatro.
Profundizando la investigación del tema, logramos contactar al ingeniero Bernardino Chávez, quien funge como gerente de producción de la finca bananera Enilda.
Chávez señaló que hace más de 15 años se mantienen protegiendo la faja de fauna y flora destruida, porque además de conservar el equilibrio natural impide que los vientos huracanados provenientes del noreste del mar Atlántico, arremetan contra las plantaciones bananeras, ya que funcionan como una barrera natural.
Indica que el lugar es propicio para el turismo ecológico y para tal propósito se limpiaron algunos canales que permitirían el paso de pequeños botes con turistas y de pronto, nos encontramos que deforestadores y cazadores furtivos aprovecharon para irrumpir por los caminos, destruyendo todo a su paso.
Hace una semana denunciamos el preocupante hecho ante las autoridades de ANAM, sin embargo, se sigue deforestando y quemando, lo que nos obliga a acudir a funcionarios de mayor jerarquía y que se interesen en frenar la acción que además rompe acuerdos internacionales firmados por Panamá, sostuvo Chávez.
LA PARTE DEMANDANTE
Uno de los deforestadores, el señor Sixto Vargas, jubilado de 60 años, y con residencia en finca 41 Changuinola, asegura que la incursión es con el ánimo de sembrar para comer.
Sabemos que es prohibido deforestar en estas áreas, pero conversamos con el señor "Memín", de la ANAM y me dijo que mientras no hiciera nada malo no tendría problemas, aseguró Vargas.
Por su parte el director regional de la ANAM, en la provincia de Chiriquí, Olmedo Esquivel, dijo en tono molesto, que asegurar que esa institución no está actuando es decir algo incorrecto, porque inmediatamente se dio a conocer el problema, se acudió al lugar con la Policía y el corregidor, y, personalmente, hace 15 días recorrí el lugar y pude constatar que el conflicto se origina de un pleito familiar por la tenencia de tierras.
Lo cierto es que no puedo estar en todos los lugares al mismo tiempo y precisamente con el ánimo de brindar el mejor de los servicios es que tenemos jefes de diferentes secciones. En esta oportunidad la responsabilidad de los Humedales recae sobre el señor, Jorge Beitía, quien inmediatamente será removido de la posición, ya que no podemos permitir este tipo de negligencias, dijo Esquivel.
Agregó que en compañía de unidades de la Policía se iría nuevamente al lugar y se arrestaría a todo el que se encuentre atentando contra la naturaleza.
Cabe destacar, que la maleza deforestada está situada apenas a 20 metros de las playas donde a partir de este fin de mes, a más tardar a principios de marzo, inicia el proceso de anidación de cientos de tortugas baulas, verdes, blancas y carey.
La limpieza facilitará, sobremanera, la incursión de los cazadores entre los que se cuentan los propios supuestos campesinos. De esta forma se agrava la situación para estos animales, que encabezan la lista de los llamados en peligro de extinción.
Además las tortugas, iguanas, gavilanes endémicos, garzas, manatí o vaca marina, monos, tapires, conejos, venado, corzo, puerco de monte, jaguar y mono araña, perezoso y otras especies se verán exterminadas porque contrario a lo que algunos de los intrusos afirman, que habitan el lugar por 40 años, lo que se observa son dos ranchos recién construidos y que contrario a una vivienda parecen lugares de descanso, de faenas de deforestación, de cacería, puesto que se tiene conocimiento que las personas tienen sus viviendas y trabajos en otros lugares.
LOS HUMEDALES DE SAN SAN
En los humedales de San San Pond Sac, según cifras suministradas por el Sistema Nacional de Areas Protegidas y Vida Silvestre de la ANAM, actualmente hay registradas 67 especies de aves de las cuales 56 son locales y 11 migratorias.
Estos tienen una extensión de 16,125 hectáreas que incluyen parte de los corregimientos de Guabito y Changuinola y fueron declarados como tal, el 2 de agosto de 1994, por medio de la resolución número 020-94, refrendada por miembros de la Junta Directiva del entonces Instituto de Recursos Naturales Renovables (INRENARE).
En el sexto punto del resuelto dice: que todo aquel que ejecute actos en contra de la conservación y manejo sostenible de los recursos naturales renovables y que, de cualquier manera, adquiera especímenes, partes y derivados provenientes de la vida silvestre de los Humedales de San San Pond Sak, no exceptuados por la ANAM, será sancionado de acuerdo a lo establecido en los artículos 99 y 100 del Capítulo 2o. de la Ley 3 de febrero de 1994. La sanción será impuesta por la Dirección de la ANAM, sin perjuicio de las que puedan imponer otras direcciones nacionales en virtud de la ley.