Por muchos años, residentes en el corregimiento de Natá han padecido por la falta del suministro de agua potable, hecho que los mantiene preocupados, pues las autoridades hasta la fecha no les han dado soluciones.
El río Chico es la principal fuente de agua que abastece el lugar, sin embargo, con el pasar de los años ha disminuido su caudal.
Para Ornelio Navarro, presidente del Comité Cívico de Natá, una de las soluciones para aliviar la escasez del vital líquido será la construcción de una represa.
"Creo que es una respuesta viable para todos los problemas que afectan al río Chico", y argumentó que con "esta represa se almacenaría el agua durante el invierno y evitaría que se registren inundaciones sobre la vía Interamericana y otras áreas aledañas", que han cobrado varias vidas y dejado cuantiosas pérdidas materiales, sostuvo Navarro.
Agregó que para el invierno el agua podría ser distribuida gradualmente en toda la población y así se evitaría la escasez del líquido.
El pasado miércoles 13 de diciembre, la Comisión de Población, Ambiente y Desarrollo de la Asamblea Legislativa, se reunió con productores, moradores, miembros de agrupaciones cívicas, autoridades locales y representantes de empresas privadas del área para discutir, entre otros puntos, la situación que atraviesan por la falta de agua.
Durante la convocatoria, el presidente de la Comisión, José Ismael Rivera, confirmó la preocupación de la población, por lo que expresó que gestionaría alguna solución, y anunció que el 4 de enero de 2001 realizaría una nueva reunión entre las partes involucradas y personal técnico para presentar recomendaciones y soluciones.
Llegada la fecha anunciada, los residentes esperaron varias horas sin que ningún funcionario se diera cita.
El presidente del comité cívico dijo que aún están a la espera de una nueva reunión, sin embargo, se conoció que en el transcurso de esta semana la realizarán.
CAUSAS DE LA ESCASEZ DEL AGUA EN NATA
El río Chico además de abastecer de agua al lugar, también lo hace en los corregimientos de Aguadulce y Pocrí. Estas comunidades cuentan con una planta potabilizadora localizada en el sector de Capellanía, dentro del distrito de Natá.
Según Navarro, la escasez de agua obedece en parte a la existencia de un muro construido por una empresa privada que no permite el libre flujo del vital líquido, con lo cual cuando baja el nivel del río, crea un sedimento frente a la toma de agua ocasionando que las bombas se gasten.
Detalló que a causa de esta sedimentación, el agua llega turbia a los hogares.
Hay quienes señalan que las tuberías que existen son viejas, por lo cual suplican que sean cambiadas por unas de mayor dimensión, para que no se rompan con facilidad.
Incluso hay áreas, precisa Navarro, donde los residentes tienen que levantarse en horas de la madrugada para recoger lo poco que les llega y que les pueda alcanzar para las necesidades primordiales del hogar.
Enfatizó que los productores de la región también se han visto afectados por la problemática, ya que tienen sus cultivos en áreas cercanas al río, y con el poco afluente las siembras están creciendo indebidamente.
"Para el mes de marzo la siembra de la cebolla va a estar en todo su apogeo y necesitará de las aguas del río Chico, y si la situación no mejora, tendrán los productores que crear pequeñas represas para que no les falte el vital líquido", puntualizó el presidente del comité cívico.