Pese a que es considerada por muchos historiadores, un monumento histórico de gran valor cultural, las Ruinas de Bique, en el distrito de Arraiján se encuentran en total abandono.
Mientras que en la provincia de Chiriquí, aún se conservan fielmente grandes edificaciones antiguas, dando contraste a dos regiones con un valor histórico especial.
La sección de Provincias en la Comunidad presenta a continuación algunos de los edificios más antiguos del país; uno situado en Arraiján y otro en David. Las Ruinas de Bique fueron construidas en 1831, y están localizadas en el litoral de la bahía de Bique, en el océano Pacífico.
No obstante, a pesar que representan un importante legado cultural, han sido olvidadas por las autoridades gubernamentales. Mientras que en Chiriquí, el edificio que hoy alberga la Policía de Menores, de la ciudad de David, frente al Parque de Bolívar es el más antiguo de la región. Se presume que fue construido cerca de 1886.
En medio de un potrero, a unos cuantos metros de las orillas hacia la playa, en un lugar conocido como la playita de Bique, se encuentra el sendero que conduce a las pequeñas estructuras abandonadas.
Sus paredes antiguas de ladrillo, limosas, han sido consumidas por el tiempo. Desde que fueron construida por los españoles, la lluvia, en componenda con el sol, se han encargado de despojarlas poco a poco de su esplendor.
Las estructuras coloniales requieren urgentemente de profundas transformaciones con un toque especial. Sus paredes están deterioradas por completo, aunque se mantienen firmes, quizás por la dedicación con que los colonizadores realizaban sus construcciones.
Las edificaciones, que consistían en un lugar de alojamiento de los españoles a orillas del mar, se encuentran en un globo de terreno de seis hectáreas. Se ocultan entre las más de 300 residencias de los lugareños, que en su mayoría humildes, quienes actualmente enfrentan un conflicto de tierra que incluye las famosas ruinas.
Algunos lugareños consultados señalan que en años anteriores muchos turistas visitaban el área, pero para estas épocas ya pocos la frecuentan, quizás por ser un área marginada por los gobiernos de turnos.
"Requerimos de muchas infraestructuras, como la construcción de una vía entre otras demandas, lo que se puede lograr si las autoridades se interesaran en reestructurarlas, para que la zona se convierta en un área turística atractiva para los visitantes", manifestó uno de los residentes, quien prefirió no revelar su nombre.
Según algunos de los moradores, las famosas ruinas albergaban un claustro, área aislada a orillas del mar, administrado por monjes de la iglesia Católica, quienes acudían allí para meditar la palabra de Dios.
Familias de clase pudiente acudian al claustro para internarse y aislarse del mundo cuando requerían de un momento de tranquilidad y reflexión para desahogar sus penas; otros decían que era una prisión de la época para detener a los rebeldes.
Un residente del área, Carlos Giraldez, comentó que un sacerdote de nacionalidad española le relató que por los años "70, las famosas ruinas conocidas con el nombre de Albinas de Bique, en esa época colonial, eran un monasterio llamado San Vicente, bajo la jurisdicción de la Iglesia Católica.
Convencido de su relato, explicó que por las orillas de la playa y en los predios de las edificaciones en épocas anteriores, se encontraban estampillas de imágenes religiosas de santos y monedas con la figura de un rey español Carlos.
Relató que también el servidor de Dios le aseguró que en ese lugar se dieron las batallas más sangrientas durante la lucha de la independencia.
"Se encontraron muchas evidencias, balas de cañón lanzadas por los Galeones que encallaban en el lugar; aunque otra de las versiones es que las Albinas de Bique fueron saqueadas por piratas", sostuvo.
Describió las ruinas como una pequeña ciudad donde había un cementerio. Tenía su campanario que muchos aseguran fue trasladado a la iglesia Nicolás de Bari de Arraiján cabecera; mientras otras historias contadas por los ancianos del lugar manifiestan que las Albinas era una hacienda.
Recordó que por los años "50, las estructuras de las bases genuinas de la época colonial se encontraban en perfecto estado; las columnas eran enormes, pero el tiempo las fue derrumbando poco a poco hasta quedar sumamente reducidas, y una de las estructuras ubicada por el área del Puerto de Vacamonte, desapareció.
Según el folclorista Adolfo Amaya, los acontecimientos históricos de trascendencia quedaron enmarcados en las páginas de los albores de la historia panameña desde la época colonial, donde se libraron grandes batallas en las minas de Bique.
"Si mi memoria no me falla, el día 26 de agosto de 1831, durante la administración del primer alcalde de Arraiján, Lorenzo de Hoyo Estrada, el dictador sicario y perseguidor, Eligio Alzurú, de nacionalidad venezolana, bajo las órdenes de la tropa española reprimía y torturaba a los nacionalistas en ese lugar, quienes aclamaban a grito la independencia de Panamá", resaltó.
Recordó que los libros de la historia consultados reabre uno de los parajes de la batalla donde el dictador venezolano Alzurú, nombrado por el Ejército español, encargado del Estado del Istmo, atentó contra la vida del alcalde de Arraiján, Lorenzo de Hoyos Estrada, por haber suministrado información valiosa al general José de Fábrega, radicado en las minas de Bique, lugar que actualmente se encuentran las famosas ruinas, escenario donde se desarrollaron grandes batallas entre los españoles y los patriotas.
"Toda mi vida he luchado para que las autoridades gubernamentales y locales del distrito emitan una resolución para declarar patrimonio histórico las ruinas de Bique, y participé en varias giras con arqueólogos del Instituto Nacional de Cultura (INAC), en compañía de historiadores panameños contemporáneos, pero los esfuerzos han sido infructuosos, el monumento se encuentra en la actualidad en completo abandono", aseguró.
Consultada la Dirección Nacional de Patrimonio Histórico del INAC, a cargo de Carlos Fitzgerald, se informó que las ruinas no aparecen registradas en el listado de los monumentos nacionales declarados patrimonio histórico.
"Se requiere del interés de la comunidad, elevar la solicitud ante la Dirección de Patrimonio Histórico, y luego se debe cumplir con una serie de procedimientos para la aprobación de la resolución formal y también deberá pasar a la Asamblea Legislativa", aclaró la institución.
Además es necesaria la conformación de clubes cívicos o grupos organizados para encargarse de restaurar el monumento y luego presentar la solicitud ante Patrimonio Histórico.
El inmueble más antiguo de la provincia de Chiriquí está ubicado en el conocido casco viejo de la ciudad, donde se concentra actualmente un caudal de episodios históricos.
En principio el edificio constó de dos plantas y se constituía en el mejor de la época. Hoy sólo conserva una, pero su sólida estructura de paredes gruesas de cal y canto, se mantiene intacta.
El lugar acoge el único museo militar del país, donde están encerrados los detalles de la actividad guerrillera que protagonizaron personajes ilustres, quienes participaron en el Conflicto de Coto.
Allí se destacan figuras como: Manuel Quintero Villarreal, Santiago Anguizola Delgado, Lorenzo Esquivel, Aníbal Ríos Delgado y algunos otros. De acuerdo con el historiador Mario Molina, en ese lugar se estableció el cuartel de ataque tanto para la Guerra de Los Mil Días como de la Guerra de Coto.
"Fue allí donde las tropas chiricanas se acantonaron, por lo que se determinó que era importante establecer una pequeña muestra en el lugar", indicó. En una pequeña sala se observan algunas fotografías, armas y escritos que son prueba de lo sucedido en la época en que el país se vio inmerso en conflictos guerrilleros.
El 24 de mayo de 1943, la Policía Nacional trasladó sus instalaciones hacia la Barriada Nuevo Vedado, en donde funciona en la actualidad, por lo que el edificio fue retomado por la década del 1960, por el Ministerio de Educación, que instaló la Escuela Primaria Elisa Chiari.
Años después, desalojan las estructuras y se instala el Centro de Salud del Barrio Bolívar. Por muchos años después se mantuvo desocupado hasta hace 10 años cuando nuevamente es retomado por la Policía Nacional, que actualmente lo tiene funcionando como la Subestación de Menores.
Molina indicó que las reestructuraciones y el derribo de la segunda planta se dio hace 40 años, luego de hacer una evaluación y determinar que no presentaba buenas condiciones como consecuencia de los movimientos telúricos que afectaron la región en 1934.
Se le han hecho algunos cambios como en el techo y la colocación de algunas verjas en la parte frontal, así como el derribo de algunas de las columnas que se encontraban en la parte delantera, sin embargo, la estructura se mantiene bastante similar a la de aquella época.
Cabe señalar que de acuerdo con el historiador, estos edificios deberían considerarse como parte del patrimonio nacional por los antecedentes que recoge que fueron parte de la trayectoria de nuestra nación.
Sugirió que se derriben las instalaciones que se le adicionaron en la parte lateral para tratar de conservarlo similar a aquella época y transformarlo en un Museo de Historia Militar en el que se exhiban los uniformes, armas y todo lo relacionado a la Guerra de Coto y de Los Mil Días.
Arraiján y Chiriquí: contraste de monumentos históricos
De acuerdo con la Dirección Nacional de Patrimonio Histórico del INAC, las ruinas no aparecen registradas en el listado de los monumentos nacionales declarados patrimonio histórico, por lo que se refleja su estado de abandono total.