La presidenta de la Asociación de Distribuidores de Gasolina (ADIGAS), Nery Ortega, negó que exista un monopolio en el expendio de combustible en la provincia de Chiriquí.
La vocera sostuvo que de registrarse esta práctica sería por parte de la refinería o las petroleras, pues son éstas las que suplen a los concesionarios.
Indicó que éstos se ven obligados a comprarle el combustible a determinadas petroleras, por ende, buscan tener las utilidades para pagar los costos que representa el transporte y expendio del producto.
Una fuente vinculada a este negocio, manifestó que la unificación del costo del combustible surgió para evitar una guerra de precios que repercute negativamente en los pequeños concesionarios.
Ante tales aseveraciones, Ortega sostuvo que nadie puede vender al costo o a bajo costo para percibir un margen de utilidades.
No obstante, la fuente señaló que la medida redunda en una mejor atención al cliente, además de las diferentes promociones lanzadas por las petroleras, lo que catalogó como una estrategia de mercadeo.
Dijo que la estación de gasolina que no venda el combustible en el precio fijado corre el riesgo de desatar la guerra de precios, tal como sucedió a mediados del pasado año, afectando directamente a los concesionarios más pequeños.
Esta unificación fue desmentida por Ortega, quien precisó que los precios se establecen de acuerdo al costo que representa tanto el flete como la compra del producto, porque todas las petroleras le venden a los concesionarios a precios similares.
Enfatizó que en Panamá se habla de liberación del mercado, sin embargo, "nadie libera a la refinería, que es única, y todas las petroleras tienen que comprarle a ésta que es la que define el precio".
Los concesionarios tienen que ajustarse a los precios indicados y si al momento de efectuar la compra al combustible se le aumenta 10 centavos, hay que buscar la manera de recuperar la inversión, añadió Ortega.
Mientras los países productores de petróleo se pongan de acuerdo para buscar mejores precios en el mercado, los consumidores terminarán pagando esos costos.
Los precios en el distrito de Bugaba, David, Dolega y Boquete difieren en uno o dos centavos. La gasolina sin plomo en la cabecera de la provincia se encuentra en B/.2.20; la super en B/.2.18 y el diesel en B/.1.70.
Ortega sostuvo que los comercios dedicados al expendio de combustible tienen que pagar más impuestos que cualquier otro negocio, siendo este de B/.8.00 por manguera, además si se cuenta con una máquina de hacer hielo hay que pagar B/.10.00 por cada una.