El Fiscal Primero Superior de la provincia de Chiriquí, Edwin Alvarez señaló su preocupación como funcionario público y como ciudadano, por el hecho de que algunos dueños de centros de expendio de bebidas alcohólicas, sin reparo alguno siguen vendiendo este tipo de bebidas a menores de edad.
El señalamiento hecho por Alvarez se basa en las investigaciones realizadas en torno al caso, en donde se determinó que un menor de edad, asesinó a Abel Oscar Robles de 16 años, en el Bar Fiesta número 2, ubicado en la Loma Colorada, la noche del 28 de marzo.
Alvarez indicó que gracias a los esfuerzos investigativos desarrollados por la Policía Técnica Judicial (PTJ), en conjunto con la Fiscalía Primera Superior, a su cargo, lograron esclarecer el hecho de sangre, lográndose establecer, a través de las diversas pruebas acopiadas, que el autor es un menor de edad, por lo que su despacho dispuso este caso al Juez de Menores.
El homicidio se dio en medio de una riña, tal y como lo informó una fuente policial, en donde el menor fue herido con el pico de una botella, que le cercenó la vena yugular.
Finalmente, el fiscal Superior consideró necesario que las autoridades administrativas de policía, como el Gobernador de la provincia, la Alcaldía y los corregidores, deben ponerle un alto a los expendedores de licores, que le venden este tipo de bebidas a los menores de edad.
Alvarez advirtió que el gran incremento de actividades delictivas violentas surgen, precisamente, por la actitud permisiva de las autoridades y la complicidad de los centros de expendio de licor, en vender licor públicamente a los jóvenes, sin reparo alguno.
Con esto, el vocero no quiso decir que está en contra de la expedición de permisos de expendio de licor, porque si se cumplen con los requisitos que marca la ley y las autoridades encargadas, no se puede cuestionar.
"Lo que si es cuestionable, porque es prohibido por la legislación vigente y por el Código de la Familia, es que le vendan licor a los menores", agregó.
Alvarez precisó que "cree que el Juez de Menores, una vez estudie esta causa, encontrará suficientes méritos para que él decida, sobre el cierre de esos establecimientos de manera definitiva y evitar que se siga dando está práctica tan nociva para nuestra sociedad".
Añadió que las autoridades deben ser severas en la sanción a los padres de familia que envían a sus hijos a comprar licores en bodegas y minisuper, ya que actúan de manera irresponsable, porque así incentivan en sus hijos la ingestión de licor.