Colón. Las inversiones en el sector turismo en el distrito de Santa Isabel han empezado con buen pie con la construcción de la primera marina, además de un hotel con escuela de buceo en Nombre de Dios, que impulsará la industria sin chimenea en la provincia de Colón.
Cayo Tortuga es una de las obras más ambiciosas por el orden de 1 millón de balboas entre el terreno y la construcción, contará con capacidad para recibir hasta 80 yates, siendo una obra de ingeniería nunca antes vista en Panamá y que coloca a Colón como pionera en esta materia.
Pedro Vallarino, inversionista del área, dijo que el proyecto pertenece a su hermano Joaquín J. Vallarino III y estará funcionando en los próximos meses permitiendo la llegada de mega yates para viajes en el área abriendo así una nueva perspectiva al desarrollo de la Costa Arriba.
Vallarino explicó que la obra tendrá otras facilidades, incluyendo un resort y hará que aquellas personas que navegan puedan acceder a la marina y continuar su travesía.
Se trata de una edificación habilitada en un terreno de tierra firme donde se realizó una excavación profunda (parecida a una piscina del tamaño de un estadio) que será llenada con agua de mar y contará con las salidas y entrada a la playa para las embarcaciones.
El inicio del proyecto ha generado plazas de empleos para el distrito de Santa Isabel, representando ingresos a la economía de la región.
Por otro lado, James Norris, un norteamericano y buzo profesional mantiene un hotel y escuela de buceo en un área apartada del pueblo de Nombre de Dios, donde hay cuatro habitaciones o cabañas a orillas de la playa.
El hotel permite la práctica de kayac, billar y otros deportes. Su negocio incluye paquetes de estadía para los amantes del buceo, así como para aquellas parejas que deseen alejarse de la vida agitada de la ciudad y mantener un contacto con la naturaleza.
Norris explicó que el único inconveniente es que hace meses solicitó los servicios de Cable and Wireless para la instalación de un teléfono, sin embargo, no ha sido posible contar que se preste esta facilidad a pesar de cubrir los gastos exigidos.