Dios lo protegió. Eso es lo que piensan los padres del menor José del Carmen Valiente Ceballos, de 15 años, quien se salvó de morir por una bala loca que entró por su pómulo izquierdo.
"Yo estaba en el pasillo de mi casa con unos amigos cantando, y de pronto escuché algunas detonaciones y sentí que algo me tocó en el cachete", dijo el menor. Los padres del joven quedaron asombrados cuando vieron cómo le sangraba la herida y fue llevado al hospital.