B. del Toro. Propietarios de las bananeras independientes en la provincia de Bocas del Toro estimaron que a partir de enero del 2002 unas 70 hectáreas de plantaciones podrían ser abandonadas, en el sector Atlántico de la República.
El propietario de la finca independiente Enilda situada en Bocas del Toro, Luis Núques Zaneth, dijo que debido a las exigencias de calidad del mercado internacional, los altos costos de producción y la falta de ayuda del Estado, los bananeros independientes se verán obligados a abandonar las fincas para evitar un colapso.
Agregó que la alternativa es bajar salarios o recibir una inyección económica por parte del gobierno, tal cual lo prometió desde hace más de seis meses el Ejecutivo, pero no se ha cumplido.
Nuques indicó que la situación no es nueva y que de las 182 hectáreas de su finca ya van 30 menos, por lo que paulatinamente irán bajando hasta quedar únicamente con lo realmente necesario para subsistir y esperar a que la actividad mejore.
El empresario, quien además es ingeniero agrónomo, mencionó que confía en que el gobierno voltee la mirada hacia los seis productores independientes de la provincia que a su vez poseen 11 fincas que generan 1,700 empleos de manera directa y por lo menos 7 mil beneficiarios sin contar los comercios.
Respecto al tema, Pedro Adán Gordón, ministro de Desarrollo Agropecuario, dijo que los bananeros independientes de Bocas del Toro sí han sido tomados en cuenta para ser beneficiados con préstamos blandos.
Sostuvo que la cantidad tentativa a desembolsar por el gobierno es de aproximadamente B/. 3 millones, pero se necesita afinar algunos aspectos relacionados con inversiones de reconversión e inversiones pues a diferencia del sector Pacífico, no se necesita dinero para pagar cuotas patronales atrasadas.
Para tal propósito una comisión gubernamental especial se reunió con representantes de los bananeros, y luego de algunas conversaciones, se decidió que para el próximo 3 de enero del 2002 se presentarán los planes de inversión. Adelantó que los dineros serán administrados por la banca nacional pero será la comisión la que decidirá a quiénes y con cuánto se ayudará.