Alrededor de 52 trabajadores de la empresa PUMSA, que administra las fincas bananeras independientes Margarita y Tadeo, en el corregimiento de Divalá, distrito de Alanje, negocian sus prestaciones laborales de manera voluntaria.
El pago de estas prestaciones supera los 100 mil dólares, por lo que se le solicitó al Gobierno, un préstamo para cancelar este compromiso, y a su vez mejorar las condiciones administrativas con el objetivo de realizar ajustes en la planilla para adecuarlas a las reales necesidades de la empresa.
El reclamo de las prestaciones surge luego de un acuerdo suscrito desde hace un año, entre los patronos y el Sindicato de Trabajadores y debió cumplirse en el mes de abril del 2007; sin embargo, hasta la fecha aún no se ha concluido esa operación.
Cabe señalar que, por 13 semanas estas fincas, que en su totalidad comprenden 500 hectáreas de producción, confrontaron dificultades, ya que la calidad de la fruta se vio amenazada por la Sigatoka Negra y otra serie de enfermedades que mermaron la producción y puso en peligro más de 300 plazas.
Están atravesando por un buen momento en materia de mercadeo. La transnacional Chiquita Brands esta negociando con ellos e inicia una relación que le va permitir a esta empresa venderles su productos, informó José Israel Correa, del MITRADEL