La biblioteca pública, Lucas Bárcenas, en Arraiján, está a punto de desaparecer por el mal estado en que se encuentra y por la falta de recursos económicos.
Esta biblioteca que ha prestado sus servicios, por más de 20 años, carece de agua potable, aire acondicionado, abanicos, y tanto el cielo raso como los baños, pueden colapsar en cualquier momento.
Manuel Miranda, quien colabora como ayudante en la biblioteca, señaló la preocupación, porque las instalaciones que recibe diariamente a cientos de estudiantes estén tan deterioradas.
Alegó que como no reciben apoyo de nadie, es difícil atender los problemas y aunque no quieren cerrar la biblioteca tendrán que analizar esta posibilidad.
Por su parte, Mario González, residente del poblado de Arraiján, manifestó que la biblioteca está abandonada y las autoridades no les preocupa el futuro de los jóvenes. Aseveró que los estudiantes serán los más perjudicados, porque cuando les soliciten investigaciones en las escuelas no tendrán donde realizarlas.