Gustavo Polanco, representante de Boca del Monte, explicó que al asumir su puesto ha encontrado un pueblo completamente abandonado.
Dos años de espera lleva la comunidad. La esperanza es la solución para los problemas de la carretera que se sigue deteriorando y han pasado dos veranos y nada se ha logrado avanzar.
Todas las partidas comunitarias que estaban asignadas a este corregimiento se mantienen retenidas en el Ministerio de Economía y Finanzas.