El deterioro de la carretera Rambala-Almirante, específicamente en el Kilómetro 28, puede dejar a la provincia de Bocas del Toro incomunicada, a la vez, al tiempo que pone en riesgo la vida de los usuarios.
Durante muchos años los bocatoreños estuvieron bastante aislados del resto del país por no constar con una vía de comunicación terrestre. "Si esta falta de mantenimiento continúa, volveremos a la misma situación", expresaron algunas personas que con frecuencia utilizan la carretera.
Mayra Rodríguez, indicó que es un peligro viajar por este sector porque prácticamente sólo ha quedado menos de un paño de la vía.
Rodríguez, sostiene que ella viaja constantemente a David, "porque mi hijo estudia en esa provincia y cuando tengo que pasar por ese punto me atacan los nervios, porque si los conductores no toman las precauciones o la máquina del transporte sufre algún fallo ocurrirá un fatal accidente".
Por su parte, el ingeniero Jorge Morgan, del Ministerio de Obras Publicas, indicó que ya el Gobierno asignó una partida para la reparación de este tramo de la carretera y que en los próximos días se estará llevando a licitación.
Tratamos de habilitarla, pero los recursos de la institución no eran suficientes y no se pudo hacer algo. Reparar esta carretera, en este punto, es muy costoso y requiere de un trabajo de gran envergadura.
La carretera que une a Bocas del Toro con el resto del país por tierra tiene una distancia de 68 kilómetros.
Empieza en el distrito de Chiriquí Grande (Rambala) y termina en el de Changuinola (Almirante).
Su construcción inició en el Gobierno de Ernesto Pérez Balladares y fue terminada en la administración de Mireya Moscoso.
Bocas del Toro puede quedar incomunicada
Las quejas de la comunidad se vienen dando desde hace meses.