Por lo menos 15 de 40 bomberos voluntarios de la provincia de Bocas del Toro renunciaron a ser “camisas rojas”, en apoyo a cuatro de sus compañeros que fueron destituidos, acusados de indisciplinados.
Adrián Morales, mayor despedido, dijo que su destitución fue por su participación en las protestas y vigilia que realizó el Comité pro Rescate de Bocas del Toro para evitar que se llevaran de Isla Colón el carro bomba más antiguo que existe en la provincia y posiblemente en el país, el cual está acondicionado para funcionar con agua salada.