Directivos del Cuerpo de Bomberos y del Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) en la provincia de Chiriquí reclaman mejores equipos y herramientas para hacerles frente a quemas de herbazales de gran proporción como el ocurrido en el Parque Volcán Barú, donde se afectaron más de mil hectáreas.
El comandante de los Bomberos de Chiriquí Manuel De La Cruz reveló que el reciente incendio dejó en evidencia la necesidad de adquirir equipos especiales que permitan brindar una mejor seguridad a los camisas rojas.

“No tenemos chalecos, botas especiales ni carros todoterreno para cargar agua hasta el lugar de los incendios forestales”, agregó.
Indicó que mensualmente se registran más de 200 salidas de los equipos de los camisas rojas para apagar fuegos en los distintos sectores.

Mencionó que áreas como Volcán, en el distrito de Bugaba, Boquete, David, Paso Ancho y Bella Vista son los sectores más afectados por las quemas.
El director regional del Sinaproc, Abelardo Serrano, también denunció la falta de equipos adecuados, al asegurar que se combatió el incendio forestal en Volcán con las pocas herramientas para este tipo de acción.
“Fueron más de 40 funcionarios que se movilizaron a esta área para tratar de controlar el siniestro”, añadió.
Expresó que constantemente se les advierte a quienes visitan la zona evitar encender fogatas.
“Se hace énfasis en que, cuando arrojan una colilla, pueden generar incendio con daños incalculables”, añadió.
La Autoridad Nacional del Ambiente (ANAM) y los bomberos catalogan de preocupante el incremento que se da año tras año por la quema de herbazales en diferentes puntos del país.
De acuerdo a con algunas estadísticas, en los dos primeros meses de este año se han afectado mil hectáreas de terreno.
El incendio de mayor impacto este año en Chiriquí fue el ocurrido el pasado 13 de febrero, cuando se utilizó a más de 210 personas entre bomberos, guardaparques, ambientalistas y voluntarios.
El siniestro consumió 450 hectáreas de pastizales y rastrojo, afectando el medioambiente de manera directa.
La directora de la ANAM en Chiriquí, Eneida Palma Quiel, señaló que los daños ocasionados por este incendio son incalculables para el medioambiente.
Dijo que este tipo de incendios afecta la fauna, perjudicando a reptiles y aves que establecen sus nidos en las rocas y áreas escabrosas que existen en el lugar.
Indicó que en el caso del Parque Volcán Barú se investiga si el incendio se debió a mano criminal, a través de un turista, dueños de fincas o personas a las que les gusta incendiar los bosques.
“Apenas tengamos algo en concreto sobre las investigaciones se enviará a la Fiscalía Segunda Superior”, agregó.
Añadió que los costos por sofocar el incendio forestal en horas hombre y equipos estuvieron por encima de los 100 mil dólares.
Para Ezequiel Miranda, de la Asociación para la Conservación de la Biosfera, los incendios forestales no son nuevos.
Manifestó que el estado debe dotar de equipos a las entidades responsables de hacer frente a estos siniestros.
Se informó que en los meses de enero y febrero de 2011 se registaron 98 quemas de herbazales en el interior del país y 110 en la capital, para totalizar 208 casos.