El vertedero de Aguadulce es mudo testigo de las enseñas patrias que llegan a su entraña luego de ser botadas como cualquier basura, sin ser llevada a incinerar: en este caso, en la Extensión Universitaria de Coclé, en Penonomé.
Los pepenadores del área se dedican a recogerlas y colocarlas en las ramas de los árboles, que hacen las veces de postes de la cerca de un terreno privado, en donde se pudo conocer que cada vez que llega una nueva las van reemplazando.
Alonso Nieto, alcalde de Aguadulce, manifestó que no se tiene la información de dónde proceden estas banderas.
Alegó que cada institución debe de tener un procedimiento cuando se quiere cambiar una bandera, ya sea por el daño que tenga. Pues no se deben botar así, ya que es una falta de respeto.