
El bulevar de Soná, la obra más emblemática que construye el Gobierno Nacional en la tierra del presidente Ricardo Martinelli, ya alcanza el 90% de avance y promete darle una nueva imagen a la estética del poblado.
Tras superarse el tema de las indemnizaciones con los comerciantes y propietarios de locales que ocupaban parte de la servidumbre pública de la avenida central, lo que causó varios meses de retrasos, la construcción del paseo Soná ya entró en su recta final y podría ser entregado en noviembre.

Miles de sonaeños están optimistas, porque consideran que la obra dará un aspecto de pequeña ciudad con la ampliación a 4 carriles de la vía, iniciando en el puente sobre el río Tríbique hasta el cruce hacia el corregimiento de Rodeo Viejo.
La inversión en esta obra es de 8 millones 228 mil dólares y está a cargo de la empresa Bagatrac S.A.

Raúl Arosemena, director regional del MOP, destacó que el proyecto tuvo que ser rediseñado para minimizar las afectaciones e incorporar un elemento nuevo que va a darle más vistosidad a la obra, como el soterramiento de cables. “Las empresas de telecomunicaciones y la de distribución eléctrica ya han completado casi el 100% del soterramiento”, dijo.
Arosemena expresó que luego de dos años de inconvenientes y molestias debido al paso de las máquinas y equipo pesado, el lodo o el polvo que se generaba, la población ha entendido que todo era necesario para poder contar con estructuras viales más cómodas y seguras para transitar.
Ernesto Martínez, gobernador de Veraguas, explica que la razón por la cual se ejecuta esta obra tan importante es que Soná es el segundo distrito con mayor movimiento comercial en la provincia y requiere que las estructuras viales respondan a los tiempos actuales.
“Soná es una región estratégica para el comercio, el turismo y la producción agrícola, por esta razón es que se construyen estas obras sin precedentes en la historia de este distrito”, sostuvo.
Amado Velásquez es un sonaeño que se siente orgulloso de lo que está sucediendo en el distrito, y comenta que el sufrimiento causado por el polvo, huecos o calles cerradas vale la pena, porque al final se llenarán las expectativas de la población.
Santiago De León, sonaeño residente en San José, opina que después de construido el bulevar, le corresponderá a los dueños de negocios y locales comerciales invertir en cambiar la fachada de sus edificios y adoptar diseños modernos y atractivos para que el cambio sea integral.