Como un acto de "persecución" calificó el presidente de la sociedad de transportistas Unidos de La Chorrera, Celso Cedeño, la medida impuesta por la Dirección Regional de Tránsito y Transporte Terrestre de La Chorrera, de suspender a 17 buses de las rutas internas, por no portar la placa correspondiente al año 1999.
Cedeño, cuestionó la suspensión de los buses de su organización, alegando que el director regional de tránsito, Rafael Pittí tiene en su poder un Amparo de Garantías presentado por ellos, con relación al problema de las placas, por lo que considera que el acto cometido en su contra es de mala fe y de persecución política.
En base a esto señaló que el funcionario mandó a parar los buses de su ruta, desconociendo el Amparo de Garantías emitido por la Corte Suprema de Justicia, lo que según sus abogados es un acto totalmente ilegal y el cual espera resolver en muy poco tiempo, luego de haber apelado al departamento de asesoría legal de la Dirección Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre del Ministerio de Gobierno y Justicia.
Cedeño explicó que las placas no les han sido concedidas por el momento debido a que se les exige una carta del Sindicato de Conductores y Automotores de La Chorrera, ( SICAMOCH), cuando el artículo 60 de la Ley 14 no establece ninguna carta sindical, ya que solamente exigen el paz y salvo nacional.
Dijo que ante esta situación la única alternativa que les queda es esperar el fallo de la Corte Suprema de Justicia.
Según se pudo conocer la carta necesaria para que la dirección regional de tránsito proceda a la venta de las respectivas placas, se debe a que al conformar Cedeño una nueva organización denominada "Sociedad de Transportistas Unidos de La Chorrera", quedó fuera del Sindicato de Rutas Internas, que funciona como un capítulo de SICAMOCH.