La misa en este primer domingo de Cuaresma fue oficiada por monseñor Oscar Mario Brown, obispo de la Diócesis de Veraguas.
Brown se refirió a varios temas de la vida nacional, siendo respaldado por los presentes con aplausos.
Fueron miles los peregrinos y devotos del Cristo Milagroso Jesús Nazareno de Atalaya que cumplieron sus mandas ante la imagen, participando en la procesión por las principales calles de ese distrito, como una verdadera muestra de fe.
Muestra de ello es lo que confesó María Elena Bordones, residente en Quebrada de Agua del distrito de Cañazas.
Sus dos pequeñas hijas, una de tres años y otra de meses, sufren de sobrepeso. La primera de ellas es Maribel Urriola, quien pesa más de 100 libras, mientras que la pequeña Rufina ya está alcanzando las 40 libras.
Faustino Urriola, padre de las niñas, comentó que las menores fueron recluidas cuatro meses en el Hospital del Niño en la ciudad capital para recibir tratamiento.
Sin embargo, continúan subiendo de peso de manera exagerada, por tal motivo decidieron pedirles al Cristo que tenga piedad y haga un milagro para que tengan un crecimiento normal.
Muchas fueron las confesiones y testimonios de los milagros de Jesús Nazareno que se escucharon este domingo en Atalaya.
Verdaderas muestras de fe y esperanzas en sanar enfermedades terribles; otros buscan la comprensión y la solución de los problemas que enfrentan los familiares.
La multitudinaria procesión es también aprovechada por las autoridades católicas de nuestro país, para reafirmar la fe que tiene la comunidad en la imagen.
Además, el domingo de Cuaresma se conjuga con la veneración al Cristo que se aprovecha para que los peregrinos paguen sus mandas.
Una vez más las principales calles de Atalaya se quedaron chicas para recibir a tanta gente que agradece o pide un milagro en sus vidas. Ahora muchos se preparan para cumplir sus mandas en el 2008.