Provincias

Camarón a la orden

Hay mucha expectativa por el crecimiento de la industria y si en realidad ayudará a mejorar la calidad de vida en Aguadulce.


DE LA sal y la azúcar, a los camarones. Así se puede resumir la larga historia productiva de la comunidad de Aguadulce, provincia de Coclé. Una región caracterizada por sus grandes aportes a la nacionalidad y que con el paso de los años se amolda a la realidad.
Cada vez que se habla de la tierra aguadulceña, viene a la mente las grandes empresas salineras o azucareras. Las cosas han cambiado en Aguadulce. Ahora el producto de moda no sale de la tierra, sino de sus aguas.
De acuerdo con los últimos informes, la industria que más empleo genera en la provincia, tanto directos como indirectos, es la del camarón.
En el país habían unas 72 camaroneras, de las cuales 58 se establecieron en Coclé, pero actualmente sólo algunas están en funcionamiento, ya que por el problema de la mancha blanca, que azotó a los camarones del país, se quedaron sin recursos para continuar con esta actividad.
Se tiene un estimado que se generan unos 4 mil empleos directos. Por cada uno de ellos salen cuatro indirectos; en este grupo aparencen los dueños de camiones que transportan los camarones en grandes tinas con hielo.
Entre todas las camaroneras de Aguadulce, debe existir alrededor de unos mil lagos en donde todos estos están trabajando.
Faustino Cabadas, propietario de la camaronera Vigomar, comentó que esta industria genera muchas divisas, en donde la mayor parte de las personas que trabajan en este tipo de empleo aprenden del mismo.
De acuerdo con el empresario, se dedican a la exportación de camarones, langostas y pescados de escama hacia Europa, que es el máximo consumidor y Estados Unidos, por lo que en esta empresa laboran más de 200 empleados del área de Aguadulce.
Se ha convertido en una alternativa real de empleo, la cual se estima seguirá en crecimiento.
En esta compañía se empezará a laborar durante todo el año, debido a que anteriormente no se trabajaba en la planta en los meses de enero a marzo. Esto ahora provocará la continuidad laboral de los trabajadores.
Para el tiempo seco, la salinidad sube, baja la temperatura y hay muchos vientos que dañan los lagos porque los muros se van deteriorando por los fuertes oleajes. No obstante, todo apunta que la industria no parará.
Según el señor Cabadas, lo único que puede levantar la golpeada economía del distrito de Aguadulce, son las camaroneras ya que este distrito es una zona industrial que dependía mucho anteriormente de las empresas azucareras que se mecanizaron, lo cual tenían que hacer, para cumplir con los clientes y precios y así poder competir.
De las salinas también dependían de ello unas 140 familias, pero eso en invierno no funciona, por lo que se espera que los camarones sí lo hagan todo el año.
Esta empresa tiene personal trabajando también en Arenas de Quebro, un laboratorio en Punta Chame, en donde hay laborando personas de esa misma área y de Bejuco. Esto sin dejar atrás la planta de Aguadulce, en donde hay empleados residentes en los diferentes corregimientos del distrito.
Se exporta pescado fresco para los Estados Unidos, lo que fue la alternativa que los mantuvo trabajando durante el tiempo de la mancha blanca, que no sustituyó al 100% al camarón, pero permitió mantenerse a flote en cuanto a los negocios.
Según los informes que van hasta hace unas semanas, este año se ha cosechado más camarones que en otros.
Además se indicó que Vigomar tiene centros de acopio de pescado en regiones como Pedasí y Bocas del Toro, en donde compran las langostas para exportar a Europa, continente que es el mayor consumidor de este producto.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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