Coclé. Los desechos de miles de cabezas de camarón y el vaciado de cisternas con materia fecal de los tanques sépticos en el vertedero de Aguadulce, están produciendo una fetidez insoportable, incluso para los propios operadores de equipos pesados que trabajan en la limpieza del área y de los recolectores de aseo.
Recientemente uno de los operadores de tractor de la empresa COPISA, que colabora con el municipio, enfermó por el ambiente contaminado que se respira en el vertedero que también tiene cercano la barriada El Marañón.
Según la primera autoridad, este problema debe ser resuelto entre las empresas camaroneras que botan estos desechos cuyo olor nauseabundo impregna los vehículos que al retornar a la ciudad, no se les aguanta su pestilencia.
También, se conoció por versión de un funcionario de aseo del municipio, quien dijo que a estos desechos les caen los pepenadores del área, que buscan piezas “supuestamente buenas” y posteriormente salen a venderlas, constituyendo un grave riesgo de salud para la comunidad.
En los próximos días se iniciará un plan para integrar los sectores de empresarios locales vinculados con el problema, autoridades de Salud, de la ANAM y del municipio para encontrar alguna medida inmediata para controlar la anomalía.