Alcibiades Coronado, de 42 años, indicó que tiene alrededor de 17 años de caminar hacia Atalaya, motivado por diferentes problemas de salud que está padeciendo su familia.
Manifestó que ha caminado todo ese tiempo, porque el Nazareno, por medio de milagros lo ha ayudado.
Alegó que es procedente de Las Uvas de San Carlos, y desde allí camina con una mochila, colchoneta y la fe al hombro, rumbo hacia Atalaya, todos los años.
"Al principio me tomaba 5 días caminando, pero ahora ya me toma 7, ya que desde Divisa, para Atalaya, camino descalzo y esto significa 2 días más" explicó.
Coronado señaló que su padre sufre de eficema pulmonar, su esposa cuando tuvo a sus hijos tuvo problemas en el parto y por su salud ha ofrecido las mandas, pues hasta la fecha el Nazareno es el que le ha resuelto sus problemas.
La familia de Alcibiades Coronado, lo acompaña todos los años el día domingo en la procesión la cual caminan completa, debido a que todos son devotos de Jesús Nazareno.
Alegó el señor Alcibiades que desde pequeño, su madre lo llevó por el camino de la iglesia, y desde entonces ha continuado, pidiéndole a Dios que lo proteja a él y su familia.
Aseveró que rendir tributo al Creador es lo mejor que te puede pasar, porque él nunca nos abandona, y siempre nos guía por los senderos del bien.
Coronado dijo que cuando llega a Atalaya es impresionante la sensación de alegría que siente, y ver la imagen del Nazareno es algo especial, ya que le trae muchos recuerdos bonitos.
Mencionó que durante sus viajes cada año conoce nuevos compañeros con los cuales ha compartido momentos agradables y grandes experiencias.
Dijo que al principio cuando empezó sus viajes las personas lo mojaban por la celebración de los carnavales, también le han tirado los carros, al punto que hasta casi lo atropellan, pero a diferencia de los años anteriores, este le ha ido bastante bien.
Coronado era acompañado por dos devotos más, quienes también residen en Las Uvas de San Carlos.
Apolgan Muñoz, lleva ya 6 años de estar caminado hacia la presencia de la imagen del Nazareno en el que confía por los favores muy especiales que le ha hecho, sobre todo a su familia. Muñoz indicó que a pesar de que nos portamos mal con Dios, él no se olvida de sus hijos.
Alcibiades Coronado, manifestó que nunca se cansará de agradecer a Dios, porque le permitió a su hijo Jesús Nazareno, interceder por su familia, que se encontraba padeciendo de serios quebrantos de salud.