Transcurre el año de 1966, cuando un grupo de 100 campesinos veragüenses se reúnen para dar inicio, a lo que es hoy una de las empresas agroindustriales de mayor proyección en esta parte del país, como lo es la Cooperativa de Servicios Múltiples Juan XXIII.
Según sus miembros, esta actividad se inició con un gran deseo de superación y de aunar esfuerzos para salir adelante.
Leonel Patiño, gerente general de la cooperativa comentó que en aquellos momentos existían muchos retos para el sector agropecuario, y con el ánimo de ayudarse los unos a los otros, se llevaban a cabo las tradicionales juntas, en las cuales todos participaban en las cosechas de arroz, maíz, entre otros cultivos, y que programaba uno de los habitantes de la comunidad; y así hasta que se lograba ayudar a todos los participantes.
Con el tiempo esta actividad que era sólo una unión en momentos de trabajo, se transformó en la agrupación de 144 asociados, quienes recibieron apoyo en asesoramiento y financiamiento, y el 6 de enero de 1966 emprenden la dura faena que en la actualidad brinda gran cantidad de frutos.
En este punto Patiño mencionó que para la organización fue trascendental el apoyo que le brindó el recién desaparecido "Arzobispo Emérito de Panamá", Monseñor Marcos Gregorio McGrath, quien en aquel entonces laboraba en la provincia de Veraguas, y por medio del Centro para la Promoción y Asistencia Social (CEPAS), ayudó en lo que fue la organización y orientación de los campesinos.
Destacó que la Iglesia tuvo gran influencia en la creación de esta cooperativa, y en aquel entonces Monseñor McGrath era el obispo de la provincia, por lo que su legado es perceptible en los logros que luego de 34 años se han obtenido.
Hoy día los frutos de aquella semilla se notan a nivel de toda la provincia, pues actualmente cuentan con 3 mil 400 asociados, quienes forman el pilar fundamental que sostiene lo que es una gran empresa, dedicada a brindar gran cantidad de servicios, que según Patiño, son el producto de las necesidades que los asociados han expresado tener, y a las cuales se les ha brindado respuesta.
En la actualidad la cooperativa cuenta con 23 puestos de venta a nivel de la provincia, los que son sucursales de los supermercados que se tienen en la ciudad de Santiago.
A parte, se ha construido una planta procesadora de alimentos para animales que abastece a los productores socios y también a comercios particulares en las provincias de Chiriquí, Herrera, Los Santos y Coclé.
Patiño reveló que como una forma de dar un apoyo más a los productores de la cooperativa, también se ha implementado la actividad de procesamiento de pollos mediante una planta que garantiza a los socios la compra de lo que producen, que son pollos criados con todos los estándares de calidad que se exigen.
Estas y otras infraestructuras con las que se cuentan, producen una gran cantidad de empleos dentro de la provincia, pues se alcanza las 354 plazas de trabajo de manera directa, a parte los ingresos que genera a los asociados que tienen proyectos financiados por la cooperativa, los cuales también generan ingresos de manera indirecta.
Destacó que en estos financiamientos y actividades agropecuarias se ponen en circulación alrededor de tres millones de dólares de manera periódica, lo cual representa una gran inyección económica en la región.
Al igual que el resto de las organizaciones dedicadas a la producción nacional, Juan XXIII también tiene que hacer frente a los giros que está dando la economía a nivel mundial, fenómeno marcado por un proceso de globalización que exige cada día mayor calidad para entrar en la competencia mundial.
En este sentido Patiño mencionó que no son ajenos a este fenómeno, pues este es el reto más grande que enfrenta el sector cooperativo y productor nacional, es por ello que se trata de buscar la parte positiva de este acontecimiento, la cual está en buscar la eficiencia del sector productivo.
Agregó que para nadie es un secreto que este sector se encuentra severamente golpeado por las importaciones, la falta de ingresos, entre otras, lo que afecta gran parte de la economía del hombre del campo, y que exige una respuesta.
Aseguró que esta respuesta ya se está implementando por ejemplo en el rubro porcino, pues en conjunto con el gobierno se trabaja en la reconversión del mismo, de tal forma que sea más competitivo a nivel de calidad del producto que se importa.
Igualmente se prepara a los productores de ganado, a los cuales se les brinda constantes jornadas de capacitaciones, con el apoyo de técnicos del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), y de empresas que dotan de productos a la cooperativa.
Es así como en la actualidad, lo que comenzó como una junta para sembrar o cosechar se ha convertido en una de las empresas cooperativas de mayor prestigio y pujanza dentro de la provincia de Veraguas, y cuyas acciones ya han traspasado las fronteras de la tierra de Urracá.